Sacando tajada del pánico bioterrorista

19 12 2007

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De la mano de un lector llamado Rafa Álvarez, he conocido la página de “Anti-bioterrorismo“, un paraíso para los hipocondriacos paranoicos extremos.

Para adquirir nuestros KITS de defensa personal contra epidemias o pandemias de Gripe Aviar, SARS, SIDA, viruela, etc. o ataques bio-terroristas con esporas de ántrax o carbunco, virus de la viruela, isótopos radioactivos, agentes químicos, etc.

Un claro eufemismo para una página que tiene todas las papeletas para ser ilegal (¿algún experto en derecho por aquí?) y que se aprovecha del miedo de la gente (especialmente en E.E.U.U.) para vender unos tratamientos extremos, peligrosos y algunos completamente inútiles para lo que indican en las descripciones. Pero el negocio del miedo es muy rentable y aquí muestran todo un arsenal a precios desorbitados: 3200 € para un kit contra la gripe aviar, kits de profilaxis contra VIH por más de 5200 €… House santo, incluso se venden tratamientos contra la viruela por 4.200 € y las tienen agotadas.

No sólo inducen al pánico con las descripciones de cada caso sino que muchos de sus conocimientos “médicos” son más bien inventados. Lo de aparearse selectivamente para tener una respuesta inmunitaria genética no tiene desperdicio:

Para las personas nacidas de padres nacidos después de 1980 no proponemos ningún Kit de defensa especial contra el poxvirus: De poco sirven los anti-víricos y los interferones si el individuo carece de un mínimo de respuesta inmunitaria genética o innata adecuada frente al poxvirus, es decir si los linfocitos B y T son incapaces de reconocer al virus, porque nunca les ha sido presentado o/y, si presentándoselo no saben reconocerlo. Si no pueden atacarlo ni destruirlo, la vacuna de la viruela puede ser un peligro mortal. Durante la campaña de vacunación mundial contra la viruela, cuando el poxvirus estaba libre, uno de cada mil vacunados tenia problemas con la vacuna. Los que no presentaban problemas denotaban que tenían una respuesta inmunitaria genética o innata adecuada frente al poxvirus. 27 años después de finalizar la vacunación mundial la proporción de afectados por el poxvirus en una nueva campaña de vacunación no va ha ser la misma que antes, porque la proporción de personas que habrán perdido la capacidad inmunitaria innata o genética frente al poxvirus es ahora mucho mayor. Tal vez la ONU a través de la OMS hubiese tenido que recomendar a la humanidad, en 1980 junto con su comunicado de erradicación de la viruela, medidas para asegurar la conservación en la especie humana de su respuesta inmunitaria genética o innata frente al poxvirus. Por ejemplo seguir con la vacunación repetida, generación tras generación, o en su defecto, sugiriendo que las personas de las futuras generaciones se apareasen y tuviesen descendencia con personas que todavía conservasen una respuesta inmunitaria genética o innata adecuada frente al poxvirus ( las que tras ser vacunadas no presentaron problemas ni complicaciones.)

Alguien debería decirle a estas personas que la inmunidad gracias a las vacunas no es hereditaria, ni se trata de una “innata o genética”. Pero eso sería disminuir las ventas y lo que interesa es aumentar aún más el miedo en la población. ¡Sálvese quién pueda, estamos indefensos frente a la viruela! ¡No nos hemos cruzado como deberíamos!

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¡Que no! ¡Que las vitaminas no dan energías!

17 12 2007

Vitaminas Cada vez veo menos la tele, pero la sigo viendo, lo confieso. Aquellos que me conocen saben que la pongo sólo para comer y cenar aprovechando así que veo los Simpsons y los posteriores Informativos, para desinformarme un poco de como va el mundo hoy. Pero, ni en una franja tan minúscula de visión televisiva, me ahorro los tremendamente engañosos anuncios de vitaminas, con el Supradyn como su máximo exponente y que aprovechan estas fechas para buitrear por ser de “estrés y agotamiento físico”.

Yo, dicho sea de paso, no tengo nada en contra de los publicistas en general. Hay quiénes hacen buenos anuncios, malos anuncios y por último tenemos a los que hacen anuncios engañosos, que son muchos y que aparecen en todas las cadenas de televisión con total impunidad. Son ese tipo de anuncios que te hacen llegar a pensar que hay gente que sería capaz de venderte su abuela y encima te terminarían convenciendo de que incluso es más joven que tú. Y es que ha llegado hasta tal punto la manipulación de estos anuncios en la sociedad que la gente ha terminado haciéndose una idea de las vitaminas de algo que no son.

Porque, señoras y señores, ¡las vitaminas no dan energías! Por mucho que esté ese anuncio lavador de cerebros diciendo una y otra vez “¡Supradyn: ¡Para recargar toda tu energía!” es simple y llanamente una mentira. Mentira que da dinero y en el que hay muchos intereses y por eso se permite. Y no sólo los medios de comunicación, sino también algunos médicos que por quitarse de encima al paciente y que no se vaya sin nada recetado, les mandan vitaminas a mansalva. Después me vienen a mí preguntando que por qué se las ha mandado y, claro, tras comprobar que la persona en sí tiene una dieta la mar de completa (y la mayoría de veces en exceso) y ningún déficit, le digo lo que hay. Que le ha recetado las vitaminas o bien como placebo o bien para quitárselo de en medio al tiempo que el paciente se sienta que se ha solucionado su problema, que muchos se quejan cuando no les dan nada.

Y es que todos los que nos dedicamos a esto de la salud y especialmente los de los laboratorios farmacéuticos que venden estos productos vitamínicos sabemos una cosa que ellos nunca cuentan: Que el consumo de vitaminas en personas con dietas completas es absolutamente innecesario. Y que su consumo “extra” no supone ninguna “recarga de energía” ni mucho menos va hacer que no estés agotado física o psicológicamente después de días duros de trabajo.

De hecho, las únicas indicaciones adecuadas de vitaminas son en aquellas personas con déficits vitamínicos reales que son poquísimas en nuestro país o bien aquellas con necesidades especiales como las embarazadas o deportistas de élite. ¿Alguno de los médicos aquí presentes ha visto frente así a un caso de escorbuto, pelagra o raquitismo carencial? Porque es así como se manifiestan los síntomas de déficits vitamínicos, a través de enfermedades definidas y no algo tan bonito y sencillo como “agotamiento y cansancio físico”. Un déficit de vitamina A se muestra por ceguera nocturna y alteraciones en la piel, si es de ácido fólico por anemia y malestar general, el déficit de vitamina K por hemorragias…

Anque puede ocurrir, eso sí, casos de agotamiento y cansancio físico en una anemia por déficit de hierro pero los complejos vitamínicos lo poseen en tan poca cantidad que no resultaría efectivo para tratarlo.

Y aún cuando hay déficits vitamínicos, suele ser fácil aportarlos a través de una dieta normal más enriquecida en vitaminas. Los nutricionistas de los hospitales lo saben muy bien cuando tienen que diseñar la dieta de pacientes con unos requerimientos más específicos. Sin ir más lejos, hace poco vi a un señor afectado de leucemia linfoblástica que estaba con déficits de vitaminas y que se estaba aportando a través de la dieta.

Y es que es así de sencillo, con la dieta adquirimos con facilidad todas aquellas vitaminas que necesitamos. Y, aunque tuviéramos una época concreta de estrés y comiéramos peor, para muchas de las vitaminas (especialmente las liposolubles) tenemos reservas de varios meses algunos incluso de hasta casi un año, como el ácido fólico.

Vamos, si ahora mismo se hiciera un consumo responsable, lógico y razonable de las vitaminas, las empresas que se dedicaran sólo a eso se iban a la bancarrota. Claro que eso es como decir que si se dejara de hacer especulación inmobiliaria, muchas más constructoras se irían a la bancarrota. Es lo que tiene montar un negocio en base a la manipulación de la información. Por si acaso, las farmacéuticas utilizan de vez en cuando formas de publicidad camufladas de estudios epidemiológicos manipulados para hacernos creer que hay muchos déficits por todos lados. Pongo aquí un ejemplo sangrante:

La publicación reciente en España del libro blanco titulado Las vitaminas en la alimentación de los españoles da cuenta de que el 43% de los hombres y el 37% de las mujeres son consumidores de dietas deficientes en vitamina A.

El origen del déficit se encuentra muchas veces en la fuente alimenticia: un informe llevado a cabo por Roche Vitaminas (cof, cof , cof) subraya que los animales que proporcionan el mayor suministro de vitamina A a nuestro organismo son criados a menudo con piensos de escaso valor vitamínico.

¿Un 43% de hombres y un 37% de mujeres con dietas deficientes de vitamina A? No se lo creen ni ellos.

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No eduquemos a nuestros hijos, creemos psicópatas para mañana

12 12 2007

Está últimamente muy de moda en los medios de comunicación eso de tratar los conflictos que se están creando por las generaciones más jóvenes debido a una actitud y comportamiento cada vez más frecuente: Violencia, fracaso escolar, pasotismo, drogadicción, delincuencia. Tampoco hay que pecar de ingenuos y pensar que esto es algo nuevo. Siempre han existido estos comportamientos aunque no con la frecuencia con la que ahora ocurre. Si bien se ha hablado mucho sobre el transfondo social, legal y educativo del asunto, se ha tocado muy poco o casi nada el transfondo psiquiátrico, el de los trastornos mentales y el de los trastornos de personalidad. Para el transfondo social y educativo, les dejo un vídeo con una lección magistral de Emilio Calatayud, más famoso por ser el juez de menores que aplica medidas ejemplares y de reinserción en aquellos jóvenes que entran en el mundo de la delincuencia. Sentido común y sensatez en estado puro:

Como comenta acertadamente Calatayud, el origen del problema está, la mayoría de veces, muy claro: Los padres. Entre la rápida incorporación de la mujer al mundo laboral (sin medidas sociales aún adecuadas para que una pareja trabajadora disponga de tiempo suficiente para educar correctamente a sus hijos) y el cambio de mentalidad a la hora de tratar a los hijos (donde prima la solución rápida de conflictos, otorgando lo que el nene o la nena quiera) se está descuidando en numerosos hogares una educación que es fundamental, no sólo para el desarrollo social del niño, sino también para su salud mental.

Buena parte de los trastornos mentales y los trastornos de personalidad no dependen sólo de factores biológicos sino de las vivencias que ha tenido el individuo a lo largo de su vida y, con suma importancia, las experiencias durante la niñez/adolescencia. Hay personas que son más o menos sensibles a estas experiencias pero, sin duda, determinará en buena parte el carácter y la salud mental de la persona cuando sea adulta.

¿Qué ocurre ahora que no pasaba antes? Que encontramos dos variantes de niños que antes se daba de forma mucho menos frecuente y que suelen ir unidos: Los “niños llave” y los niños consentidos al extremo.

Los “niños llave” se conocen así porque cuando vuelven del colegio abren la puerta de su casa con su propia llave ya que lo único que van a encontrar para recibirles será la tele (que además les educa) y, con suerte, el perro o el gato si tienen alguno. Y así pasan las horas, a su aire, porque el padre y la madre están trabajando duro para pagar la hipoteca y los gastos, y los horarios son de todo menos flexibles.

Estos niños, acostumbrados a pasar durante años esta etapa que es de todo menos educativa y afectivamente adecuadas, terminan teniendo índices mas altos de depresión, la autoestima baja, inseguridad y problemas de comportamiento. Cosa lógica por otro lado. ¿Quién va a estar para escuchar al niño cuando haya conseguido sus primeros logros? ¿Quién estará para apoyarle y darle consejo cuando se enfrente a los problemas sociales que se irá encontrando? ¿Quién le pondrá los límites cuando no haya nadie presente que le diga “NO”?

Porque eso es otra, lo increíblemente demonizada que está una palabra tan típicamente restrictiva pero a la vez útil en la educación como es “No”. Los padres cada vez la utilizan menos, no es guay ni enrollada y los padres quedan como los malos de la película. Además, decir “No”, significa tomar la vía díficil, el niño se nos enfada, patalea y hay que ser firmes para mantener la postura y la compostura. Si ya les faltaba tiempo a los padres para aparecer por casa, ya ni les cuento cuando aparecen (cansados por el trabajo) y tienen que lidiar con un ser que está aprendiendo los límites a sus actuaciones y necesidades.

Resulta interesante hacer una comparación con el desarrollo psicológico del bebé. En sus primeras percepciones del mundo exterior, cree que todo forma parte de él. No distingue entre él mismo y los demás. Y cuando tiene una necesidad, tiene la creencia de que serán satisfechas automáticamente. Más tarde, el bebé comienza a darse cuenta de que esos individuos a su alrededor son distintos de él y que incluso siguen existiendo y teniendo su vida aunque él no les vea. De ahí que en etapas anteriores, si le haces el juego a un bebé de esconderte, pensará que no estás, que has desaparecido.

Cuando el bebé pasa a ser un niño, este desarrollo psicológico empieza a abarcar el ámbito social. Pero donde primero se socializa un niño es con su familia. Para un niño todo es un “Yo, yo, yo y yo”. Todos nosotros somos egoístas desde pequeños por naturaleza, pero gracias a nuestra relación con los demás, aprendemos a ceder, a tolerar las frustaciones y pensar en los demás, que no están para satisfacer todas nuestras necesidades. Básicamente, se pasa de ser el centro del mundo a ser uno más con los de tu alrededor. Y eso se enseña a los niños sabiendo cuando hay que decir “No”. Aquí podemos ver un ejemplo televisivo muy claro de qué es lo que pasa cuando no es así.

Si a un niño (por falta de tiempo, pasotismo, no querer complicaciones, etc.) no les has negado jamás nada y le has consentido todo aquello que ha querido no sólo tendrá un ego enorme sino que no habrá aprendido a tolerar la frustación. Tampoco aprenderá a emplear su propio esfuerzo y trabajo para lograr algo a largo plazo (¿para qué? ¿Si siempre se lo han dado todo?). Y la tolerancia y respeto a los demás se ve bastante deteriorada, viéndose él en un pedestal y los demás en la base. Esto puede desembocar a la larga en varios problemas en la adolescencia/vida adulta, pero sin duda alguna destacan los trastornos de personalidad antisocial y, en último grado, la psicopatía.

-Trastorno de personalidad antisocial. No todos los trastornos antisociales se deben a padres maltratadores o a factores genéticos. No es casualidad que muchísimos de los menores que van a la cárcel proceden de familias desestructuradas, o que pasan completamente de sus hijos o les han dado todo lo que han querido. Cuando no se les ha enseñado, desde la familia, que hay unos límites que no se deben traspasar, es ya muy muy difícil enseñarlo en la escuela/instituto o reformarlo en la cárcel. No han aprendido a tolerar a los demás. Y cuando no se satisface sus necesidades y la frustación llega, prepárate para un estallido de violencia en aquellos más impulsivos o una actitud manipuladora, en aquellos más retorcidos. Cuando no un consumo de drogas para suplir ese vacío. Todo esto va en aumento, y ya se irán dando cuenta aquellos que aún no se han enterado de la situación.

-Psicópatas. Si ya de por sí los trastornos de personalidad antisocial se pasaban por el forro los derechos de los demás, aunque tuvieran sentimientos hacia ellos y se “moderaran” un poco, esto, que no ocurre en los psicópatas, lleva a comportamientos aún más inhumanos. Ombligos del mundo andantes que aprovecharán cualquier ocasión para satisfacer sus necesidades o gustos sin el más mínimo remordimiento. El valor que da a los “demás” es inexistente, están para satisfacer sus necedidades y el único que cuenta es él. Y no tienen por qué ser asesinos, puede ser el hijo de puta de turno que va pisoteando a todos con tal de obtener un ascenso o los jóvenes que van maltratando a mendigos por el simple placer de hacerlo. Y, a veces, sólo a veces, cuando en lugar de un maltrato hay una muerte y una cámara está presente, entonces es cuando la sociedad se echa las manos a la cabeza y piensa: ¿Qué estamos haciendo mal?

Ya advierten muchos profesionales que los trastornos de personalidad van en aumento. Futura carne de psiquiatra en abundancia, señores. Si quieren una profesión sanitaria con futuro en España hagánse geriatras, psicólogos o psiquiatras. Trabajo no les va a faltar. Bueno a los psicólogos puede que un poco. Es que los pacientes, como que no se quedan contentos, si no les das las pastillitas.

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¿Es necesaria la vacuna contra el virus del papiloma humano? Parte II

10 12 2007

Vacuna Continuación y última parte de:

¿Es necesaria la vacuna contra el virus del papiloma humano? Parte I

Seguimos enumerando las desventajas de este despropósito, si así fuera que se implantara definitivamente en la sanidad pública de toda España, y también tocaremos las posibles causas que han llevado a esta situación.

-4. Sensación de falsa seguridad por parte de las mujeres vacunadas. Como comentamos anteriormente, la vacuna, ni protege contra todas las causas del cáncer de cuello uterino, ni tampoco protege contra todas los tipos de papiloma humano que provoca el cáncer, sólo unas cepas específicas aunque, eso sí, las que más frecuentemente provocan cáncer. Esta sensación de falsa seguridad podría provocar una dejadez a la hora de recurrir a técnicas de diagnóstico precoz anual como es la citología de cuello de útero (Papanicolau) quedándose posibles cánceres sin diagnosticar en estadíos precoces para pasar a ser descubiertos en etapas más tardías con un pronóstico mucho peor.

-5. Desconocemos si serán necesarias dosis de recuerdo. Lo que supondrá, por tanto, una vigilancia de aquellas personas vacunadas para comprobar cuánto tiempo estarán protegidas frente al papiloma y, de no ser una vacuna permanente, revacunar si es necesario. Lo que significaría un gasto aún más elevado del que ya de por sí suponía la costosa vacuna. Si tenemos en cuenta que la eficacia demostrada de la vacuna es de 5 años y que no sabemos hasta qué punto la presencia de anticuerpos contra el papiloma supone la protección contra el cáncer, la posibilidad de una vacuna de recuerdo es algo a tener en cuenta.

En cuanto a las causas por la que estamos oyendo tanto sobre el virus del papiloma humano, el cáncer de cuello de útero (cuando antes apenas se podía escuchar algo sobre el asunto en cualquier medio de comunicación) y la susodicha vacuna, son complejas y variadas:

-El desconocimiento general de la población. En todos los sitios se ha ido vendiendo como una “vacuna contra el cáncer” (ya quisiéramos todos que así fuera) y, por supuesto, ante tal asombrosa afirmación la población responde con la rotundidad y el asombro de quién se cree que es todo un adelanto en la ciencia contra el cáncer: ¡Que se aplique!

-El desconocimiento/populismo de los políticos. Si la población, en general, anda ya bastante desinformada con la vacunita, no les cuento ya la información que deben haber recibido los políticos, donde además les llegarán “fuentes de información” adicionales con marcados intereses económicos, como podría ser… Merck (la farmacéutica distribuidora del Gardasil, la vacuna). Ya sólo en su web anima a vacunar, pero ya, a toda mujer entre 9 y 26 años. Cuando se sabe que aplicar una vacuna a edades posteriores al contacto sexual es muy poco eficaz ya que aquellas sexualmente activas han estado muy probablemente en contacto con el virus y en las que ya estén infectadas la vacuna no hace nada y podrían perfectamente estarlo y no enterarse hasta décadas después. Es por ello que se recomienda aplicarla antes de que la mujer mantenga relaciones sexuales (de ahí que se quiera aplicar en niñas). Si en Estados Unidos ya tuvieron bastantes presiones para que se aplicara, en España me da que alguna presión tiene que haber existido.

-La competencia partidista. Desde el momento que la Comunidad de Madrid anunció en marzo que administrarían la vacuna en cuanto fuera posible, se creó una competencia (invisible, pero palpable) hacia el resto de comunidades. La población de estas comunidades se sentía “desprotegida” por carecer de la gloriosa “vacuna contra el cáncer” mientras que en Madrid la iban a administrar. Políticamente, hay dos formas de responder frente a esto: Informar a la población sobre las verdaderas ventajas/desventajas de la medida (la vía difícil) o seguir la medida populista de dar al pueblo lo que quiere, aunque le perjudique a la larga. Esto último es lo más fácil y lo que más votos da. A la vista está que nuestros políticos no han querido calentarse mucho el coco.

Si quieren firmar en contra de la aplicación en sanidad pública de la vacuna, aquí un escrito para una moratoria:

Razones para una moratoria en la aplicación de la vacuna del virus del papiloma humano en España.

Más información sobre el tema:

Vacuna contra el cáncer: la polémica está servida.

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¿Es necesaria la vacuna contra el virus del papiloma humano? Parte I

23 11 2007

Vacuna (Si alguien se pierde con el título, me estoy refiriendo a la vacuna conocida erróneamente como la “vacuna contra el cáncer de útero“.)

Llega un momento, en la vida de todo médico o estudiante de medicina en el que hay que aprender a reconocer que cuando se trabaja en la sanidad pública no es la vida y la salud del paciente lo único que cuenta, por mucho que nos gustaría que así fuese. Sino que siempre hay una balanza en el que a un lado van la salud de millones de personas y al otro los presupuestos de sanidad. Y, dado que estos presupuestos son limitados, los tratamientos a incluirse dentro de esta sanidad deben optimizarse para beneficiar a la mayor cantidad de personas posibles. En un país de felicidad y fantasía, en el que los políticos destinaran más dinero a salvar gente que a matar o “defender” al país, pues seguramente no tendríamos que tener los presupuestos tan en cuenta. Y es que nunca comprenderé por qué se invierte ocho veces más en Defensa que en Sanidad, aunque bien es cierto que la mayor parte del gasto corre por cuenta de las comunidades autónomas. ¿De qué te sirve “defender” a tus ciudadanos si no los tienes cuidados? Seguramente todos estemos de acuerdo en que la seguridad social no goza precisamente de dinero en abundancia con todos los gastos que hay para hacer frente: El aumento constante del gasto farmacéutico, las interminables listas de espera, la saturación de urgencias, el contrato de “mano de obra” barata de personal otros países mientras muchos de aquí se van fuera para mejorar su situación laboral…

Con este “halagüeño” panorama en el que estamos, es decir, unos 1.000 millones de euros de presupuesto de sanidad para el 2008 (que sí, mucho aumento y muchas cosas, pero no dicen nunca lo que aumenta el gasto farmacéutico cada año, ya les enseñaré tablas, ya…) no deja de resultar espectacular que se vayan a destinar nada más y nada menos que 125 millones de euros anuales (360 millones de euros el primer año) para la vacuna del virus del papiloma humano. Así ha pasado que ya muchísimos epidemiólogos y demás médicos han puesto el grito en el cielo. Porque, claro, esto supondrá la protección de muchas mujeres frente al cáncer de útero, pero lo que debemos preguntarnos es… ¿A qué precio? ¿Cuántas personas dejarán de ser tratadas por otros tipos de tratamientos más efectivos en otras enfermedades? Y es que no es lo mismo pensar como una madre/padre que pensar como un epidemiólogo. Si una madre ve que su hija nunca padecerá un cáncer de cuello de útero, sin duda para ella merecerá la pena tanto gasto. Pero si lo vemos en global y pensamos por un momento la cantidad de dinero que se ha gastado en esa hija y que se podría haber gastado más efectivamente en muchas más personas, pues no, no merecería la pena (a no ser que el dinero destinado se “quitara” de otros ministerios, que va a ser que no) y a continuación van a saber por qué:

  1. Uno de los requisitos que debe tener una vacuna que va a ser implantada en el calendario vacunal es que la enfermedad que combata sea lo suficientemente frecuente en la población. Por ejemplo, el sarampión y el tétanos, antes de que se aplicaran vacunas generalizadas, eran enfermedades muy frecuentes. Y no estamos vacunados, por ejemplo, contra la fiebre amarilla porque no es una enfermedad que suela aparecer en nuestro país (aunque con aquello de los movimientos migratorios, pueden aparecer casos de vez en cuando). Así pues, ante una vacuna de aplicación general como es la vacuna contra el virus del papiloma humano, ¿qué frecuencia encontramos? Las cifras de cáncer de útero son de alrededor de 2000 casos al año. Es decir, aparecen aproximadamente 7´6 casos por cada 100.000 mujeres y de éstas mueren 600 al año. España es uno de los países con menor frecuencia de cáncer de útero del mundo. Teniendo estas cifras en cuenta y también el gasto anual (125 millones de euros anuales) ¿Cuánto costaría prevenir una muerte por cáncer de útero? 8 millones de euros por una sola mujer. 8 millones de euros que se podrían haber dedicado a salvar más vidas de otra forma más efectiva.

  2. Otro de los requisitos de cualquier vacuna del calendario vacunal es su eficacia protectora demostrada contra la enfermedad y que esta sea duradera en el tiempo. La mayoría de las vacunas actuales ofrecen porcentajes de protección superiores al 90% y su duración protectora es de por vida o durante muchas décadas, con alguna dosis de recuerdo como el tétanos. ¿Cuál es la del papiloma? Pues, no se sabe. Se sabe que ofrece protección superior al 90% en los primeros tres o cuatro años, pero no se sabe cuanto dura esta protección, ni si hace falta dosis de recuerdo. Tampoco se sabe si será eficaz en niñas de alrededor de 12 años, que es a quiénes va dirigida la vacuna. Tampoco sabemos seguro si a la larga descenderán las cifras de cáncer de útero puesto que su desarrollo es muy lento (más de 25 años) y no hay ningún estudio que haya valorado la vacuna durante tanto tiempo. El estudio más largo que ha valorado la vacuna tiene poco más que 6 años. Lo único que sabemos es que hay una respuesta inmunitaria frente al virus, pero no sabemos en qué medida eso significará un descenso de las cifras de cáncer uterino. Tenemos que tener siempre en cuenta que el cáncer uterino no tiene como única causa el virus del papiloma humano, sino otros muchos factores.

  3. Hay otras medidas para la prevención del cáncer de cérvix uterino, como la citología de cuello uterino (más conocido como Papanicolau) con el que podemos detectar el cáncer en sus etapas más iniciales. Haciendo un seguimiento anual y una detección precoz, la curación del cáncer de útero es elevadísima por extirpación, rozando un 100% en los casos más iniciales. Es un cáncer que tiene cura, siempre que se pille a tiempo. La vacuna contra el papiloma no ofrece protección para el resto de factores que pueden provocar un tumor cérvix uterino y siempre hay un porcentaje que se queda sin protección, lo que obliga a que las mujeres que han sido vacunadas necesitarían también controles con Papanicolau, lo que supondría un doble gasto para el sistema sanitario, el de la vacuna y el de los controles con Papanicolau.

Continuará dentro de unos días.

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