Las Muelas del Juicio y otros Vestigios de la Evolución
Shora | 20 noviembre, 2005 | 11:52 PMÚltimamente las muelas del Juicio están haciéndose notar más de los que deberían. Después de haberme salido las dos del maxilar superior y la derecha en el maxilar inferior, casi sin dolor, está saliendo otra por el lado izquierdo y ya no hay sitio para más. Mis dientes ya se han apiñado todo lo que podían y esta última muela lo único que va a conseguir es crearme dolor y quedarse atrapada con la consiguiente visita al dentista o cirujano maxilofacial, extracción y anestésicos. Y la imagen de ardilla con los carrillos hinchados ya viene a mi mente.
Si las muelas atendieran a razones no dudaría en decirles que su sentido en esta vida no es otra que fastidiar y hacer que nos acordemos de ellas. Ello les provocaría una crisis existencial, pero bueno, afortunadamente tienen como destino más probable desaparecer.
Las muelas del Juicio, a demás de otros elementos que mencionaré a continuación, son meros vestigios de la evolución humana. En su día tuvieron mucha importancia para adaptarse al ambiente y eran muy útiles. Pero con el paso de miles de años de evolución, fueron modificándose muchos elementos a su alrededor y ellos dejaron de tener alguna utilidad. Pero no desaparecieron y ahora causan más mal que bien.
A continuación iré describiendo los vestigios evolutivos más característicos del ser humano:
También llamados terceros molares o cordales. Se les puso ese nombre debido a que aparecen frecuentemente entre los 17-18 años (cuando se dice que se comienza a tener juicio o uso de razón). Éstas muelas fueron útiles en el pasado pues aportaban potencia masticatoria cuando aún no preparábamos los alimentos y éstos estaban más duros.


Suscripción RSS





Últimos comentarios