La odisea para pedir cita médica por contestador automático
Shora | 30 diciembre, 2009 | 12:39 PMPor mucho que un reconocimiento de voz sea lo último de la tecnología, sencillamente, no puede llegar al nivel de un ser humano. Y si no lo creen vean el desesperante vídeo a continuación:
Aunque el hombre le confirma una fecha de nacimiento errónea, lo que lleva después a que el contestador no dé pie con bola, un sistema de reconocimiento de voz lleva a múltiples equívocos aún teniendo el máximo cuidado en la vocalización y pronunciación y, muy a menudo, requiere gran cantidad tiempo de aquel que llama para solicitar la cita y concretarla. Si tenemos en cuenta que esta forma de pedir cita se está generalizando en España y el caso no es precisamente anecdótico es como para replantearse el sistema.
Se habla mucho últimamente sobre telemedicina y los grandes adelantos que se están haciendo en este campo, entre los más llamativos las cirugías a distancia y yo me pregunto que si hacemos las cosas mal cuando lo sencillo se generaliza, ¿qué ocurrirá con lo más avanzado y complejo?
La aplicación de las nuevas tecnologías en medicina ayudan, sin duda, a mejorarla en todas sus vertientes (diagnóstico, tratamiento, atención al paciente…). El problema es cuando una tecnología se aplica mal perjudicando un servicio que anteriormente era mejor. Un contestador automático es mucho más dificultoso y requiere mucho más tiempo para el paciente que pedir citas a través de una persona. Si encima se trata de una persona mayor, el lío puede ser monumental para ella. La única razón por la que se utiliza un contestador automático en lugar de una persona es el ahorro que supone a la larga para la administración porque desde luego no supone una ventaja para los pacientes.
Vídeo visto en El Supositorio: Grandes avances de la técnica aplicada a la Atención Primaria, gracias a Vicente Baos.


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