Lunares Azules: Caprichos Ópticos
Shora | 7 marzo, 2007 | 11:05 PM
Como ya vimos anteriormente en MedTempus, los colores de algunos elementos que observamos a través de la piel o unas capas determinadas de tejidos pueden resultar bastante engañosos y muy diferentes a si no existieran éstos. Y así, vemos las venas de color azul cuando en realidad son rojas, o vemos los iris de muy diferentes colores, cuando en realidad la melanina que da el color es marrón-negruzco.
Los lunares azules, son otro ejemplo más de cómo la piel hace cambiar el color de aquello que envuelve. Un lunar es un tipo de nevus. Llamamos nevus a toda aquella proliferación celular anormal localizada en la piel y hay de muchos tipos: Pueden ser conjuntivos, epidérmicos, vasculares y, en el caso del lunar azul, se trata de un nevus melanocítico. Es decir, se produce una proliferación de melanocitos, las células encargadas de sintetizar melanina.
Coloquialmente, todos conocemos a los nevus melanocíticos comunes adquiridos como lunares, son el tipo de nevus más frecuente. Todos, exceptuando aquellos que son de piel negra, poseemos estos lunares tan característicos:
El nevus azul, sin embargo es algo bastante menos frecuente. En asiáticos, se encuentran en un 3-5% de los adultos, en blancos un 1-2% y son rarísimos en negros.
Si hay algo que llama la atención, es que el nevus melanocítico común y el nevus azul son esencialmente lo mismo. Lo único que cambia es la localización, ya que el primero se encuentra en la epidermis, o en la zona más superficial de la dermis. Mientras que el segundo se encuentra sólo en la dermis.

La diferencia de color debida a la profundidad se debe a un efecto óptico conocido como efecto Tyndall. Básicamente, se produce una dispersión de la luz diferente, según la profundidad en dónde se encuentre el nevus. Si es muy superficial el lunar se verá muy negro, si es un poco más profundo, se verá marrón y si es muy profundo se verá azul. De esta forma, podemos conocer sólo por el color del lunar, en dónde está localizado.
Aunque el color asuste, aquellas personas que lleguen a desarrollarlo deben saber que son tan benignos como los lunares. Aunque, al igual que ellos, siempre puede haber un mínimo riesgo de que sea maligno, sobre todo si observan que crecen rápidamente en poco tiempo.
Para saber más sobre el Nevus Azul: Blue Nevi
Otro post rapidito. Para dentro de unos días me reservo uno especial que llevaba retrasando por cuestiones de exámenes.

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