La utilidad de los enjuagues contra el coronavirus: de los bulos de la primera ola a estudios científicos poco concluyentes

Colaboración con eldiario.es.

Colutorio

Prácticamente desde el inicio de la pandemia empezaron a circular bulos sobre la eficacia de enjuagues con diferentes tipos de soluciones (agua con sal, agua caliente, vinagre, colutorios nasales y bucales, alcohol…) para prevenir el contagio de coronavirus o curar la COVID-19. En aquel entonces no existía ninguna prueba de que aplicar estos remedios tuviera algún efecto beneficioso como medida preventiva frente al virus SARS-CoV-2. Sin embargo, este hecho no supuso ningún obstáculo para que estos bulos se difundieran ampliamente a través de las redes sociales a lo largo de los meses. En las últimas semanas, los enjuagues y su papel en la COVID-19 han vuelto a los focos mediáticos tras la publicación de un estudio científico sobre ellos en la revista Journal of Medical Virology.

El artículo científico, titulado Disminuyendo la transmisión y la difusión de coronavirus humanos, ha sido malinterpretado por varios medios de comunicación y por numerosos usuarios de las redes sociales que han concluido que esta investigación demuestra la eficacia de diferentes colutorios nasales y bucales para destruir al nuevo coronavirus en humanos y evitar así posibles contagios. Incluso algunas farmacias están vendiendo soluciones bucales o nasales como productos que protegen frente al coronavirus, incurriendo así en publicidad engañosa.

En realidad, las conclusiones que arroja este estudio son mucho más modestas y no se puede deducir de sus resultados que, efectivamente, los enjuagues con estas sustancias sean otra opción más para limitar los estragos de la pandemia. Estas son las claves para entender lo que sabemos hasta ahora sobre los colutorios y el coronavirus.

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