La paradoja cardiovascular española
Shora | 12 mayo, 2010 | 12:13 PMToda la vida nos han dicho que la dieta mediterránea (típica por su alto consumo en pescados, frutas y verduras, escaso consumo de carnes rojas y aceite de oliva a dosis generosas) es saludable y buena para prevenir enfermedades cardiovasculares a largo plazo como infartos de miocardio o ictus. Realmente, existen muchas evidencias científicas que respaldan este hecho. Pero, ¿qué ocurre cuando observamos las muertes causadas por enfermedades cardiovasculares por provincias en España? Pues que nos llevamos una sorpresa (clic para ampliar):
Fuente: Epidemiología de las enfermedades cardiovasculares en España Rev Esp Cardiol. 2006;6(Supl G):3-12.
¡Justo son las zonas mediterráneas de España las que tienen una mayor mortalidad cardiovascular!. Curiosamente, las zonas del centro y norte de España son las que poseen, con una apreciable diferencia, menor mortalidad cardiovascular.

Dovidena, una lectora habitual del blog, me envió hace unas semanas las siguientes diapositivas:
Cualquiera que se haya atrevido a levantar la vista justo antes de recibir una inyección, se habrá dado cuenta de ese pequeño gesto. Aunque tampoco hace falta sufrir esa escena para verlo: En cualquier serie de médicos en que se inyecte algo, lo más probable es que vean como dan un golpecito a la jeringuilla antes de inyectar. A pesar de todo, las principales encargadas de hacer esa tarea son las enfermeras. Otra cosa es que no estén disponibles y sea el médico el que le toque hacerla, pero no suele ser lo más frecuente.
Vía
Conforme el cuerpo se encuentra más y más frío, la sangre se desplaza desde las extremidades hasta los órganos vitales internos para protegerlos. Por esa razón, las primeras partes del cuerpo en enfriarse son los pies y las manos.
Con la vasodilatación de los vasos sanguíneos, aparece entonces sangre caliente en las extremidades procedente de las zonas más internas del cuerpo que no había podido pasar cuando estos vasos se encontraban contraídos. Esto hace que las víctimas de hipotermia se sientan con demasiado calor y empiecen a quitarse prendas, cuando en realidad la temperatura corporal sigue cayendo.
Llegaron las Navidades y con ellas las fiestas, los regalos, las reuniones familiares, los dulces y multitud de eventos en estas fechas que nos invitan a abrir el corazón a los demás. Sin embargo, no deja de resultar irónico que, estas mismas fechas que tanto alegran el corazón a tantas personas, sean a su vez las que más perjudiquen a este preciado órgano. Tanto, que los picos de mortalidad cardiovascular son notablemente superiores a cualquier otra época del año.









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