MedTempus

Blog de Medicina
  • rss
  • Inicio
  • Autora
  • Blogs
  • MedTempus
  • Email

¿Por qué una persona no puede hacerse cosquillas a sí misma?

Shora | 2 Febrero, 2007 | 1:48 pm

Cosquillas Hoy, una entrada cortita. Estas semanas no tengo tiempo apenas para casi nada (por exámenes y demás cosas…). Aunque pronto recobraré el ritmo normal de publicación de artículos.

La mayoría de nosotros tenemos alguna zona de nuestro cuerpo muy sensible a las cosquillas y, normalmente, es bastante fácil de encontrar. Para algunos, está por encima de las rodillas, para otros en la nuca y otros se parten de risa con tan sólo rozar los lados del abdomen. Aunque para la amplia mayoría de personas, las plantas de los pies suelen ser las zonas más sensibles a estas sensaciones.

Reírse cuando otra persona le hace cosquillas es una reacción natural. Los científicos descubrieron que la sensación experimentada cuando nos hacen cosquillas, causa, en el primer instante, una sensación similar al miedo y es una defensa natural contra bichos como las arañas y chinches. Un cosquilleo suave debido a un insecto puede enviar una señal a través de su cuerpo informándole de que algo está moviéndose sobre usted.

Esa misma sensación de cosquilleo es la que produce una respuesta incontrolaba de risa si una persona nos hace cosquillas. Si le hacen cosquillas por sorpresa y de forma repentina, la sensación de pánico (justo al principio) e incomodidad se vuelve más fuerte y así como también la sensación de cosquillas. El factor sorpresa es fundamental en la sensación final. Aunque algunas personas llegan a imaginarse tan claramente la sensación, que se ríen incluso antes de ser tocadas.

Entonces, si alguien nos puede hacer cosquillas, ¿por qué no podemos hacerlas a nosotros mismos?

Sarah-Jayne Blakemore, una investigadora del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Londres lo explica:

La respuesta reside en la parte trasera (e inferior) del cerebro, un área llamada cerebelo, que está involucrada en el control de los movimientos. Nuestros estudios en la Universidad de Londres han mostrado que el cerebelo puede predecir las sensaciones de nuestros propios movimientos pero no cuando esos movimientos los hace otra persona. Cuando intenta hacerse cosquillas a usted mismo, el cerebelo predice la sensación y esta predicción es usada para cancelar la respuesta de otras áreas cerebrales relacionadas con las cosquillas.

Dos regiones cerebrales están involucradas en la sensación de las cosquillas. La corteza somatosensorial procesa el tacto y la corteza cingulada anterior procesa la información agradable. Hemos descubierto que ambas regiones son menos activas durante el auto-cosquilleo que cuando a alguien le hacen cosquillas. Lo que ayudaría a explicar por qué no siente cosquillas ni esa sensación agradable cuando se hace cosquillas usted mismo.

Aunque no seamos capaces de hacernos cosquillas a nosotros mismos, hay una forma de engañar al cerebro al usar un robot que hace cosquillas por control remoto. Para usar el robot, la persona se tumba con los ojos cerrados. El robot se encuentra cerca de la persona con un trozo de espuma suave colocada sobre una vara de plástico que está controlado por control remoto. Cuando la persona activa la vara, el robot reaccionará con cierto retraso. Incluso con retrasos tan cortos como fracciones de segundo desde que la persona activa la vara hasta que el robot hace cosquillas, las personas describieron una sensación similar a la de las cosquillas hechas por otra persona. Así que, en ese sentido, podría hacerse cosquillas a usted mismo utilizando a un robot ayudante.

Fuente (traducción de los siguientes artículos):

Why can’t a person tickle himself?

Why can’t you tickle yourself?

Comentarios
14 Comentarios »
Categorías
Neurología

¿Por qué algunas personas pueden mover las orejas?

Shora | 12 Enero, 2007 | 11:29 pm

Oreja Aunque sea la pregunta estándar que suele hacerse en estos casos, quizás lo que deberían preguntarse es “¿Por qué no puedo mover las orejas?” porque, lo crean o no, todos tenemos la posibilidad de moverlas. Otra cosa, claro está, es que hayamos aprendido a hacerlo. Si alguna vez han sentido el capricho de querer moverlas y no han podido, que sepan que hay algunos métodos para aprender, desde el más casero hasta el más científico. Nunca es tarde para ello, ni sólo los niños pueden aprender a hacerlo, mucha gente adulta puede empezar a moverlas sin haberlo hecho nunca antes.

Por supuesto, este movimiento de orejas es apenas un aleteo y no tiene ninguna función en el ser humano, a diferencia de muchas especies de mamíferos (añádanlo a la lista de vestigios evolutivos para honrar a los del diseño “inteligente”). Gatos, perros, caballos y ratones, por mencionar unos pocos, son capaces de dirigir y mover las orejas a voluntad para percibir los sonidos del entorno con mucha más precisión. De esta forma, pueden dirigir las orejas hacia un lugar determinado para escuchar mejor en esa dirección al tiempo que se ignora o se percibe con menor intensidad los sonidos de otras direcciones.

En nuestro caso, esto no puede hacerse por una importante razón, nuestras orejas, o pabellones auriculares no están apenas desarrollados. Aunque pudiéramos mover las orejas tanto como los animales, no serviría de mucho ya que apenas tienen relieve. Sirven muy bien para concentrar y amplificar los sonidos (unos 20 decibelios) pero como sistema de selección del sonido ambiental son bastante pésimas. Aunque el hecho de tenerlas en los laterales de la cabeza y no en una región frontal como los animales, nos alivia un poco el problema anterior y podemos recibir sonidos de regiones del espacio bastante amplias sin ser necesario su movimiento. Imagínense lo que sería tener dos orejas en la frente sin poder moverlas, estaríamos perdiendo mucha audición de sonidos que vinieran de zonas laterales y muchísimos más que vinieran desde atrás. Eso sin contar que, posiblemente, no seríamos capaces de distinguir de dónde provienen los sonidos al perder un curioso mecanismo fisiológico que nos lo permite.

Como he dicho, en teoría, prácticamente todos deberíamos ser capaces de mover las orejas. El pabellón auricular posee tres músculos con su correspondiente nervio, el Facial que se encarga además de otros muchos músculos de la cara. Por eso, hay muchas personas que cuando mueven las orejas, no pueden evitar mover las cejas u otros músculos de la cara al mismo tiempo.

Estos tres músculos son el músculo auricular anterior, músculo auricular superior y músculo auricular posterior. En esta imagen podemos verlo, cortesía del libro de anatomía de Gray (de ahí precisamente es de dónde viene el nombre de la serie médica Anatomía de Grey, por si se lo están preguntando):

Auriculares

Aunque se tratan de unos músculos poco desarrollados, son funcionales. Es decir, ante estímulos eléctricos se contraen y también son de musculatura estriada, lo que significa que se pueden contraer a voluntad. Las personas que son capaces de mover las orejas lo hacen contrayendo estos músculos.

Y he aquí la cuestión fundamental, si todos disponemos de esos músculos funcionales y su correspondiente nervio, ¿por qué sólo algunas personas son capaces de contraerlos voluntariamente?

La respuesta aún no está del todo clara, pero se piensa que el control de los músculos de las orejas no es tan sencillo como parece y también actuaría una región del tronco del encéfalo descubierto a través de estudios de electroencefalogramas. Lo que implica que además del control voluntario que hemos mencionado antes hay también otro involuntario. Esto se pudo comprobar al estudiar una persona que quedó inconsciente pero cuyas orejas se movían ritmicamente.

Pero bueno, centrémonos en el control voluntario que es lo que nos interesa. ¿Por qué hay gente que puede y gente que no? La razón está en que la gente que puede mover las orejas ha aprendido a contraer los músculos auriculares utilizando la vía nerviosa implicada (a través del nervio facial) mientras que aquellos que no las mueven, no encuentran o no saben la forma de estimular esos músculos a través de esa vía nerviosa. Existen estudios que demuestran este hecho al comprobar que, tras realizar una estimulación eléctrica en los músculos auriculares durante un tiempo determinado para que se contraigan, la persona termina sabiendo cómo moverlos. Cómo si estableciera entonces la ruta que debe estimular para contraer los músculos.

Esa es una de las formas más rápidas para aprender a mover las orejas, pero no está disponible para la mayoría. La otra forma, mucho más lenta y para la que hay que ser paciente, es ponerse frente a un espejo y empezar a ir contrayendo los músculos más cercanos a las orejas, hasta que observe que mueve la oreja. Una vez que se hace por primera vez se sabe hacer ya para toda la vida.

Y no, no es un rasgo genético lo de mover las orejas, es simplemente cuestión de aprendizaje. Ahora bien, se estiman que pueden haber rasgos genéticos que faciliten este movimiento y que podrían ser de herencia autosómica dominante.

La proporción de gente que ha aprendido a hacerlo es muy diferente según los estudios que se tengan en cuenta, además de que los que hay no se hicieron sobre muchas personas. En Barcelona, en 1980, un estudio indicaba que el 19´9% de hombres y el 9´57% de mujeres podían mover las orejas. Mientras que en otro estudio los porcentajes eran de 54% de hombres y 22% de mujeres.

Así que ya saben, cuando vean a algún conocido haciendo esto…:

Piensen que ustedes también pueden hacerlo.

Fuentes:

Ear wiggling mechanism unmasked

What percentage of people can wiggle their ears?

Ears, Ability to Move

Comentarios
31 Comentarios »
Categorías
Neurología, Otorrinolaringología, Videos

¿De verdad cree que controla completamente los pies?

Shora | 11 Enero, 2007 | 2:22 pm

Pie Existen ejercicios bastantes populares que demuestran que nuestra coordinación motora tiene ciertos límites.

-Siéntese, alce el pie derecho y empiece a moverlo en el sentido de las agujas del reloj.

-Mientras que está haciendo este movimiento, mueva la mano derecha en un sentido contrario a las agujas del reloj.

En cuanto lo haga, comprobará que el pie empieza a moverse en la misma dirección que la mano. Puede intentarlo cuantas veces quiera, pero sólo unas pocas personas, con la práctica y a través de algunos trucos pueden hacerlo.

Si queremos aumentar la dificultad del ejercicio para que aún menos personas lo logren, hagan lo mismo que antes, pero en lugar de mover la mano en un sentido contrario a las agujas del reloj, muévanla como si estuvieran dibujando un “seis”.

La explicación de este curioso hecho se debe a que nuestro cerebro tiende a coordinar los movimientos de ambos lados del cuerpo de forma simétrica. De manera que los pies y manos del mismo lado del cuerpo tienden a hacer movimientos en el mismo sentido de forma normal. Mientras que los movimientos en sentido contrario no siguen esta coordinación natural.

Esto no ocurre, por ejemplo, con pies y manos de distinto lados del cuerpo y pueden comprobarlo con el siguiente ejercicio:

-Siéntese, alce el pie derecho y empiece a moverlo en el sentido de las agujas del reloj.

-Mientras que está haciendo este movimiento, mueva la mano izquierda en un sentido contrario a las agujas del reloj.

¿A qué ahora no tiene ningún problema para girar la mano y el pie en direcciones contrarias?

La razón por la que es el pie el que cambia de sentido y no la mano se debe a la predominancia de la mano en el control motor. De hecho, en la región cerebral encargada del movimiento, la corteza motora primaria, la parte del cuerpo que predomina son las manos con una exagerada diferencia con respecto a las demás zonas del cuerpo.

En Medicina existe una graciosa representación para reflejar la porción de la corteza motora primaria que se encarga de cada área del cuerpo, esta representación se llama homúnculo motor (hay también otros tipos de homúnculos)

Aquí lo podemos ver:

Homúnculo

Que, representado proporcionalmente en un cuerpo humano nos quedaríamos con este deforme personajillo:

homunculus

Como ven, en cuanto a habilidad motora se refiere, somos casi todo manos y, en segundo lugar, cara. Y, en cuanto a pies se refiere, la habilidad motora es bastante escasa.

Probablemente conozcan más juegos dónde se intente ir en contra del patrón natural de coordinación motora del cerebro y las frustraciones de las que suelen ir acompañadas. Si quieren, comenten más abajo e iré haciendo una lista de aquellas que mencionen.

Comentarios
26 Comentarios »
Categorías
Neurología

Contestador del Instituto de Salud Mental

Shora | 10 Diciembre, 2006 | 10:14 pm

Telefono La compañía más sana para sus momentos de mayor locura:

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Cuánto me he podido reir, es genial, aunque se podía haberle sacado más jugo con más trastornos:

-Si sufre un trastorno por déficit de atención con hiperactividad, por favor, pulse tranquilamente 4, 5, 6, 7, 8, 9, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 4, 5, 3, 2, 3, 4, 3, 4 con un intervalo de 10 segundos entre ambos y justo después de escuchar el tono a continuación durante cinco minutos… Pipppppppppp

-Si es usted hipocondriaco, se ha confundido de teléfono, marque el 1, 1, 2.

-Si sufre usted de Negligencia Hemisférica para la izquierda, por favor, marque el 3, 6, 9. Si por el contrario sufre de Negligencia Hemisférica para la derecha, marque el 1, 4, 7.

-Si acaba de tomar LSD, por favor, presione los sonidos y escuche los botones.

-Si es usted maniaco-depresivo, estamos encantados de atenderle… no, quiero decir tenemos a personas mucho más importantes que usted para atender… digo, es un orgullo para nosotros su mera presencia.

Aunque mejor que no me ponga a hacer las bromitas con los cientos de fobias que existen, nos darían las uvas y sería algo excesivamente cansino.

Comentarios
9 Comentarios »
Categorías
Cosas de Médicos, Neurología, Psiquiatría

La técnica del Picahielo

Shora | 9 Noviembre, 2006 | 7:50 pm

Aviso: Esta entrada contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad de algunos lectores.

Hace tiempo, en este blog, hablábamos sobre un Kit de Trepanación en Ebay, una burrada quirúrgica de épocas pasadas. Pero, lamentablemente, la trepanación no ha sido ni mucho menos la única técnica médica que dañaba más que curaba. La historia de la medicina se compone de muchos sucesos oscuros y vergonzosos que jamás deberían haber ocurrido. Aunque ya no podemos hacer nada al respecto, sí se puede aprender de estos sucesos para intentar que no vuelvan a ocurrir, como la siguiente historia, la llamada técnica del picahielo, lobotomía del picahielo o lobotomía prefrontal.

El doctor Walter Freeman fue quién desarrolló esta técnica en 1945. Era una alternativa barata y rápida a otras formas de lobotomía que se habían realizado anteriormente. De hecho, ni siquiera se necesitaba ser cirujano (y él no lo era). Una lobotomía consiste, básicamente, en destruir la corteza prefrontal (imagen de más abajo) o las conexiones que esta región tiene con el resto de regiones cerebrales. La corteza prefrontal es una de las zonas del cerebro más evolucionadas en el ser humano y juega un papel fundamental en el pensamiento.

Los defensores de la psicocirugía de aquel entonces defendían a capa y espada que una lobotomía calmaba y tranquilizaba a personas con trastornos mentales tales como la esquizofrenia o la neurosis. Aunque no mencionaban nada de los grandes cambios en la personalidad y otros riesgos que entrañaba esta operación.

El nombre de la técnica del picahielo no era precisamente por azar; literalmente, la lobotomía se realizaba con un picahielo. El doctor Freeman, con un picahielo en una mano y un mazo en otra, clavaba el primero a través de la zona interna y superior del párpado (vía transorbitaria) hasta llegar al lóbulo prefrontal. Una vez que el picahielo estaba dentro de la corteza prefrontal, empezaba a girarlo a un lado y otro para destruirlo, todo esto sólo bajo anestesia local y en cualquier consulta. Tan sólo eran necesarios unos pocos minutos para realizar esta lobotomía y los pacientes podían volver a casa al momento. Por si no se hacen una idea de lo que era en realidad, estas imágenes son muy aclaratorias:

Lobotomia

Lobotomia

Según Freeman, esta técnica servía para tratar la depresión, la esquizofrenia, la neurosis, la homosexualidad (recordemos que por aquel entonces lo consideraban una enfermedad) la ansiedad, el comunismo (sí, han leído bien), el suicidio y todo síntoma mental o forma de pensar que no siguiera los estándares de la época. Decir que lo anunciaba como la panacea a los trastornos mentales no es en absoluto una exageración. ¿Cuales eran los verdaderos resultados? Las personas adquirían un comportamiento similar a la que vemos en los zombis de las películas. Parcial o totalmente indiferentes al mundo que les rodeaba, con una pasividad extrema. Pero eso para Freeman era lo de menos, ya no había neurosis, ni ansiedad ni estados de agitación. ¿Cómo iba a haberla si había convertido a muchos de sus pacientes en unos “vegetales” mentales?

El júbilo del doctor y la publicidad de esta técnica hicieron que se realizara a miles de personas por todo Estados Unidos. Incluso llegó a viajar por el país en un vehículo al que llamó cariñosamente “Lobotomóvil”. Freeman, tenía carisma y lo sabía, su método fue anunciado a través de la televisión, por el boca a boca, en periódicos… Se llegaron a realizar más de 5.000 lobotomías sólo en EE.UU. La gente acudía haciendo cola para que se la realizasen. Imagínense la escena de un doctor clavando picahielo en serie, una persona tras otra. Sólo se me ocurre una palabra para ello: Dantesco.

Gracias al desarrollo de la Clorpromazina, que permitió tratar con fármacos a esquizofrénicos y otros trastornos psiquiátricos, esta locura terminó.

Los efectos de los fármacos eran efectivos en estudios serios, no así los resultados de la lobotomía de Freeman. Pronto, se dejó de utilizar y Freeman buscó desesperadamente una forma de demostrar que su técnica tenía resultados excelentes. Fue inútil, afortunadamente, ya no se volvió a pensar en volver a retomar esa técnica. Los psicocirujanos estaban acabados.

Su última lobotomía la realizó en una mujer que también fue una de sus primeras pacientes, era la tercera vez que le realizaba la lobotomía del picahielo. Picahielo en una mano, mazo en otra, se dispuso a realizar aquella técnica que tantas veces había hecho. Lesionó un vaso sanguíneo y la paciente murió a las pocas horas. No volvió a realizar ninguna más.

Lo crean o no, el pionero de la lobotomía prefrontal, Egas Moniz, ganó el premio Nobel por esta técnica. Que más tarde demostró que sólo tuvo una efectividad del 10% y unas secuelas irreversibles en la mayoría de personas. Los familiares de los afectados se quejaron y solicitaron que el premio fuera anulado:

“¿Cómo puede alguien confiar en el Comité de los Nobel cuando no admiten semejante error?”

Aquí un video con parte de la historia de la Lobotomía:

Y si quieren hacerse una idea más aproximada del estado en el que quedaban los pacientes tras una lobotomía les recomiendo la película “Alguien voló sobre el Nido del Cuco” ganadora de cinco Oscars y con un jovencísimo Jack Nicholson.

Para saber más: Lobotomy

Comentarios
27 Comentarios »
Categorías
Historia Medicina, Neurología, Psiquiatría, Videos

Stephen Wiltshire: La Cámara Humana

Shora | 1 Noviembre, 2006 | 9:07 pm

Stephen Wiltshire

A Stephen Wiltshire le diagnosticaron autismo con tres años. Su relación con otras personas era algo anecdótico, vivía en su propio mundo y no empezó a decir sus primeras palabras hasta muchos años después. Sin embargo, desarrolló una afición para la cual tenía una habilidad especial: El dibujo. No es de extrañar que sus primeras palabras, cuando tenía cinco años, fueran “papel” y “lápiz”. Fue esta afición la que le permitió comunicarse con los de su alrededor antes de dominar el lenguaje.

Las imágenes principales de sus dibujos trataban sobre ciudades después de un terremoto y coches. Pronto, sus dibujos comenzaron a hacerse famosos gracias a su participación en un programa de televisión sobre autistas con habilidades especiales. Pero lo que más llamaba y llama la atención no es la calidad o el estilo de su dibujo, sino su impresionante memoria fotográfica. Después de haber visto una panorámica de un edificio, de una ciudad o cualquier paisaje, es capaz de dibujarlo de memoria con una exactitud asombrosa.

Entre los retos en los que ha participado destacan, sin duda, los siguientes:

El dibujo panorámico de Roma (de memoria), en el que empleó varios días, después de haberla contemplado desde el aire gracias a un helicóptero:

Y el dibujo panorámico de Japón de la misma forma que hizo con Roma:

Si se han quedado con ganas de más, siempre pueden visitar la página web de Stephen:
Stephen Witshire

Y disfrutar de la extensa galería de imágenes: Galería

Son personas como Stephen las que nos hacen recordar lo poco que sabemos acerca del funcionamiento del cerebro humano y lo que aún queda por descubrir.

Comentarios
9 Comentarios »
Categorías
Neurología, Psiquiatría, Videos

Hormigueos y Adormecimientos de las Extremidades: Parestesias

Shora | 24 Octubre, 2006 | 8:26 pm

Parestesia

Ferrán, desde Girona, me propuso hace algún tiempo hablar sobre este tema. Perdón por la espera, pero tengo bastantes peticiones acumuladas de varios lectores. A ver si puedo sacar una por semana y así termino con todas en poco tiempo.

¿A quién no se le ha dormido alguna vez un brazo o una pierna por estar en una mala postura mucho rato? De repente, dejamos de sentir la extremidad de forma normal y parece como si nos estuvieran dando pequeños pinchazos, que unas hormigas se estuvieran paseando alegremente o, aún más angustioso, que no sintamos la extremidad como propia. Esta sensación tan común recibe el nombre de parestesia. Como casi todas las palabras raras de medicina, procede del latín (y cuando no, del griego, no falla) y significa sensación (estesia) anormal (para). Por derivación de la palabra “estesia” se pueden deducir más términos médicos, por ejemplo, una anestesia significaría una falta de sensación, una hiperestesia, una sensación aumentada, etc.

Estas parestesias, que son normales cuando se deben a posturas donde se presiona mucho tiempo una extremidad, también pueden ser secundarias a alguna enfermedad neurológica o vascular. Por eso, en esta entrada, sólo nos referiremos a las parestesias normales o fisiológicas.

Aunque cuando hablemos de parestesias estamos englobando a hormigueos y adormecimientos, en realidad, ambas sensaciones forman parte de un mismo fenómeno pero en distintas etapas. Están tan íntimamente relacionadas que cuando se siente un hormigueo suele ir acompañado, más tarde, de un adormecimiento. Bien, ahora pongámonos en situación e imaginemos la escena:

Llevamos unas pocas horas durmiendo e, involuntariamente, nos damos la vuelta y apoyamos parte del peso del cuerpo en un brazo mal flexionado para la situación. Es algo muy frecuente, la mayoría de las parestesias fisiológicas ocurren cuando estamos durmiendo.

Durante los primeros minutos, lo que ocurrirá será una compresión de los nervios y los vasos más superficiales de la zona. Tenemos que tener en cuenta que la sensación táctil la tenemos gracias a esos nervios que se están comprimiendo ahora mismo. Al presionar sobre el nervio, los vasos que lo rodean o ambos, estamos produciendo una falta de aporte sanguíneo a la zona, lo que se denomina isquemia. Los nervios suelen ser estructuras que tienen un metabolismo muy elevado. Necesitan mucho oxígeno y nutrientes para poder funcionar y éste no tienen otro remedio que captarlo de la sangre.

Como ahora no reciben el riego sanguíneo que necesitan, la excitabilidad de los nervios se altera y aumenta. Por ponerlo de forma simple y algo tosca, la excitabilidad consistiría en la capacidad de dar una respuesta a partir de un estímulo determinado. Si los nervios del brazo tienen ahora mismo como estímulo la presión que se ejerce sobre él, al alterar la excitabilidad también se alterará la sensación que tengamos. Por eso, pasados aproximadamente 15 minutos, tendremos una sensación táctil fuerte sin ningún estímulo equivalente que la justifique directamente, son los llamados hormigueos.

Si, por alguna razón, durante la fase de hormigueos dejáramos de comprimir la zona del brazo, poco a poco esa sensación iría siendo más débil hasta desaparecer en unos pocos segundos. Pero ese no es nuestro caso, estamos durmiendo como marmotas y la sensación de hormigueos no es lo suficientemente fuerte como para despertarnos, así que seguimos haciendo presión sobre nuestro pobre y poco irrigado brazo.

El tiempo pasa y, conforme el nervio está más tiempo sin aporte sanguíneo, la excitabilidad, que estaba aumentada, ahora va disminuyendo porque ya no está para muchos trotes sin los nutrientes necesarios. En alrededor de 20 minutos, se anula toda sensación táctil menos la dolorosa, lo que llamamos adormecimiento. Pero además de las alteraciones en la sensibilidad, irá apareciendo progresivamente debilidad muscular y, finalmente y a los 30 minutos, la parálisis transitoria del brazo. Depende de la fase en la que nos levantemos y la sensación que tengamos de la zona podremos saber cuánto tiempo más o menos hemos tenido la extremidad bajo presión. Aunque es una estimación que puede variar ya que la presión puede ser mayor o menor y, por consiguiente, la disminución del riego sanguíneo puede ser muy variable. A mayor presión, menor tiempo en el adormecimiento y parálisis del brazo.

Ya han pasado 30 minutos, y tenemos el brazo adormecido y paralizado, si siguiéramos haciendo presión sobre éste durante horas se producirían daños principalmente en los nervios de la zona y, si la cosa dura bastante, muerte (necrosis) del tejido muscular. Y nos ocurriría una cosa similar a House, pero en lugar de quedarnos cojos, nos quedaríamos mancos. Precisamente, esas sensaciones anormales llamadas parestesias son útiles porque nos avisan de que algo no va bien y actuamos descomprimiendo la zona y agitando la extremidad para devolver el riego sanguíneo lo más pronto posible. Así que por muy molestas que nos resulten, son un mecanismo de protección.

Bueno, después de una hora con el brazo bajo presión, nos despertamos y entonces nos damos cuenta que no sentimos el brazo y que no podemos moverlo en una determinada zona. Enseguida, dejamos de hacer presión y empezamos a moverlo de un lado a otro masajeando la zona, bien con ayuda del otro brazo o bien con los músculos que no están paralizados del mismo brazo. Al hacer esto, estamos devolviendo el aporte sanguíneo que habíamos quitado por la presión. Es entonces cuando aparecen de nuevo los hormigueos porque vuelve a producirse una hiperexcitabilidad. Depende del tiempo y el grado de presión que hayamos ejercido, tendremos un mayor o menor tiempo de hormigueos. A mayor tiempo y fuerza de presión, mayor tiempo de hormigueos. Aunque lo normal es que duren menos de cinco minutos.

Simplificándolo mucho, mucho, si tuviéramos una gráfica representando la excitabilidad de los nervios y el paso del tiempo tras comprimir y descomprimir (a partir de los 20 minutos) una zona, sería más o menos así:

Parestesia

Se habrán dado cuenta de que no he unido los puntos de excitabilidad con líneas, la razón es que no conozco la progresión de la excitabilidad según el tiempo de isquemia, así que antes que imaginarse cosas, prefiero dejar sólo los puntos. Además, la división del tiempo de “x” en minutos no está proporcional, esta representación es sólo para hacerse una idea general del concepto de las parestesias.

¿Y por qué tanto la isquemia como la vuelta de irrigación de la zona provocan esos aumentos de excitabilidad antes y después del adormecimiento? La explicación es algo compleja para los que no tienen unos conocimientos previos de fisiología, así que esto va más para los que tienen conocimientos sobre el tema y se lo hayan preguntado alguna vez. Lo digo porque si alguien no lo comprende, es normal. La explicación sencilla y simple sería que hay cambios en los gradientes iónicos que hacen a las neuronas más excitables.

En cuanto a la explicación más avanzada:

Cuando es por la isquemia los aumentos de excitabilidad se deben a la apertura de los canales de Sodio (Na+), que hacen al interior de la neurona más positiva y esto favorece que se despolarice.

Cuando es por la vuelta del aporte sanguíneo se debe a un aumento de Potasio (K+) fuera de la célula, lo que frena la actividad de la bomba Sodio/Potasio evitando la hiperpolarización. Se produce una inversión del gradiente de Potasio y una despolarización de la neurona.

Fuente: Mechanisms of paresthesias arising from healthy axon

Cuando trate el tema del famoso Síndrome del Túnel Carpiano esta entrada servirá para entender las bases por las que se producen. Actualmente, en España, se considera como una enfermedad profesional, sobre todo en informáticos y secretarias.

Comentarios
21 Comentarios »
Categorías
Neurología

Simulación de Ratones Drogados

Shora | 21 Octubre, 2006 | 8:42 pm

Mouse Party

Mouse Party se trata de un proyecto divulgativo sobre los mecanismos neuronales implicados en la acción de las drogas realizado por la universidad de Utah.

Los ratones se han montado una fiesta en el laboratorio y cada uno ha elegido su propia droga particular. Vemos un ratón enfarlopado, otro emporrado, otro liserginizado, otro metanfetaminado y un montón más de neologismos derivados del consumo de drogas que me acabo de sacar de la manga.

Aunque por los movimientos y la actitud de cada ratón ya se identifica muy bien el tipo de droga que han consumido (el ratón que ha tomado LSD se le ve alucinando con su mano), lo interesante de esta animación es poder escoger a cada uno de los ratones para profundizar sobre la acción de las drogas a niveles microscópicos, viendo lo que ocurre en las sinapsis de las neuronas y, más tarde, en las áreas concretas del cerebro dónde se produce principalmente el efecto.

Desde luego, una forma muy original y entretenida de divulgar sobre los mecanismos de acción de las drogas.

Artículos Relacionados: Animaciones de los Efectos de las Drogas en el Cerebro

Comentarios
11 Comentarios »
Categorías
Neurología, Toxicología, Videos
Página 2 de 4«1234»

Shora

Shora

Búsqueda

Suscripción FeedBurner

FeedBurner

Contacto

Twitter Facebook

Suscripción RSS

Suscripción RSSSuscripción RSS

Suscripción ComentariosComentarios RSS

Suscripción Email

Introduzca su email:

Últimos comentarios

  • El Iluminado : Si funcionan, ¿es por programación neurolingüística?
  • El Iluminado : Se llama Filosofía y no es fumable. La tienes gratis en muchos libros de cualquier biblioteca y te...
  • Mar : Pues parece ser que esto de la homeopatía es un timo, pero por si acaso…Y como tu no le vas a decir al...
  • Ingeniero : Hola Shora, para cuando un post dedicado a las pulseritas? http://www.balance-power.com/?gc...
  • Dani : Con unos criterios serios puedes demostar que Michael Jordan es un pésimo deportista porque es incapaz de...

Alojamiento gracias a:

FeSalud

Revista eSalud

Web médica acreditada

Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.

Categorías

Archivo

Últimos artículos

  • Las fuentes fantasmas de “La homeopatía, ¿quimera o ciencia?”
  • Herbolarios: El coqueteo diario con la ilegalidad
  • Casos extraños: El escroto encantado y el tórax bendecido
  • El hombre: Un palacio industrial
  • La evidencia científica tras los alimentos y complementos dietéticos más populares
  • Las 10 medicinas alternativas actuales más delirantes
  • La dama y la muerte: Una reflexión sobre el encarnizamiento terapéutico

Blogs Ciencia

  • Ciencia de Bolsillo
  • Ciencia en el XXI
  • El bacilo sutil
  • El fondo del asunto
  • Física en la ciencia ficción
  • Historias de la Ciencia
  • La ciencia es bella
  • La ciencia y sus demonios
  • La pulga snob
  • Magonia
  • Mala Ciencia
  • Nosololinux
  • Sonicando
  • Tall & Cute
  • Tecnología Obsoleta

Blogs Medicina

  • Análisis Clínicos
  • El blog de la Dra Jomeini
  • El Supositorio
  • La pella de gofio del Doctor Bonis
  • Medgadget
  • Medycine
  • Mondo Medico
  • Ocularis
  • Per ardua ad astra
  • Reflepsiones
  • Somos medicina
  • Street Anatomy

Imprescindibles

  • ARP-SAPC
  • Soitu
  • Urban Dictionary
  • Wikipedia
  • WordReference

Medicina

  • Diario Médico
  • Medline
  • NCBI

Weblogs

  • Amarok5
  • Anfrix
  • El Horno de Su
  • El Predicador Malvado
  • Las penas del Agente Smith
  • SigT

Publicidad

  • Costa Dorada
  • CA Back Injury Lawyers
  • Cheap Life Insurance
  • Drug and Alcohol Rehabilitation Programs
  • Health Insurance Quotes
  • Treadmill
  • Asbestos Cancer
Hispaciencia Creative Commons License