En España TODOS somos Donantes

10 09 2007

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Donación Si hubiera tenido que contar las veces que he oído cosas como “Me voy a hacer donante, cuando muera quiero que mi cuerpo sirva a otras personas” o las veces que he visto campañas del estilo “Hazte Donante (Post-mortem)” creo que hubiera perdido la cuenta al poco de empezar. Y es que se trata de un error muy extendido. Ya sea por falta de información a la población por parte de quiénes crean y aplican las leyes, como por parte de las autoridades sanitarias, un gran porcentaje de esta población aún no sabe que, por ley, es donante de órganos.

¿Y esto qué significa? ¿Que estamos obligados, por ley, a ser donantes? No, tranquilos, la cosa no funciona así. Quien le tenga cariño y apego a sus vísceras más queridas, simplemente tiene que manifestar en vida que se opone a ser donante de órganos (bien hablándolo, bien dejándolo por escrito) para que te dejen el cuerpo intacto y la madre naturaleza junto a su agradable putrefacción se encarguen del trabajo o, en su defecto, las intensas llamas del crematorio.

Es lo que se llama consentimiento presunto. Es decir, todos por defecto (ustedes, yo, la vecina del sexto y el borracho de turno que se pone a gritar todas las madrugadas - bueno, éste último, el hígado no podría donarlo-…) somos donantes porque se supone que hemos dado nuestro consentimiento. Por lo que la única forma de anular este consentimiento es expresar en vida que no quieres ser donante.

Así pues, todas esas campañas de “Hazte donante” en España son bastante inútiles. Porque sirven para confirmar algo que ya está confirmado, que eres donante. Es como si un día de estos hicieran campañas de “Hazte ser humano”.

Pero bueno, ahora aclarado el asunto principal. ¿Qué pasaría si una persona muere y se quiere extraer sus órganos pero la familia no quiere? Pues, lo crean o no, aunque los familiares estén en contra, el médico puede seguir adelante con la extracción de órganos. Claro que esto crea una situación tensa, desagradable y nada deseable en la relación médico-familiares del paciente. Por lo que se trata de hablar razonadamente con la familia para que vean con buenos ojos la donación. Básicamente para que queden conformes porque, les guste o no, su decisión no cuenta legalmente. Según el médico, habrá quién siga adelante o habrá quién acepte la decisión de la familia, eso ya entra en el terreno de lo ético y no de lo legal.

Actualmente, la política es la de ir normalmente a favor de los deseos de la familia. Lo que se trata es de darle un ambiente solidario al tema de la donación de órganos, no de imposición. Lo último sin duda tendría como resultado una percepción más negativa de este proceso y mucha gente en vida rechazaría ser donante en muerte.

Ahora seguramente se estarán preguntando por qué si todos somos donantes de por ley, no se hacen extracciones de órganos a cada momento. En realidad, deben cumplirse o son deseables una serie de circunstancias en la muerte y del propio paciente para que sea apto para la donación. Debe ser joven, sano, que no se le conozcan enfermedades infecciosas ni de otro tipo, que la muerte no haya perjudicado los órganos, que no haya transcurrido un determinado tiempo tras la muerte lo que provocaría el daño de los tejidos, que se dispongan de los recursos, material y personal necesario para la extracción, que sea compatible con alguno de los receptores…

Así pues, cuando se paren a pensar por qué España es uno de los países con más donaciones por habitantes tengan en cuenta que, a parte de la solidaridad postmortem de sus individuos, se debe a una de las leyes más progresistas del mundo en cuanto a donación de órganos se refiere. Lo que, por otro lado, ayuda a que aquí no veamos tráfico de órganos, como ocurre en otros países.

Actualización: Por si quieren echarle un vistazo, aquí esta la ley:

Ley 30/1979, de 27 de octubre, sobre extracción y trasplante de órganos.

En el párrafo:

  • 3 . Las personas presumiblemente sanas que falleciesen en accidente o como consecuencia ulterior de éste se considerarán, asimismo, como donantes, si no consta oposición expresa del fallecido. A tales efectos debe constar la autorización del Juez al que corresponda el conocimiento de la causa, el cual deberá concederla en aquellos casos en que la obtención de los órganos no obstaculizare la instrucción del sumario por aparecer debidamente justificadas las causas de la muerte.
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    75 comentarios en “En España TODOS somos Donantes”

    10 09 2007
    Arturios 12:10:06 :

    Y sin embargo, en la serie de fantasía médica que llaman Hospital Central (cualquier parecido con la realidad es pura casualidad) uno de los protagonistas está en la cárcel debido a que hizo una donación en contra de los deseos de la familia.

    También es cierto que, según la televisión, jurídicamente estamos igual que durante la dictadura, nombrando chorradas como escándalo público o saltándose la legalidad según convenga al guión, lo malo es que hay gente que se cree que eso es así y el favor que le hacen a la trama de la historia es muy flaco.

    10 09 2007
    meneame.net 12:28:38 :

    En España todos somos Donantes…

    En España, por ley, se es donante de órganos (cuando mueres, claro) a menos que se especifique en vida que no quieres serlo….

    10 09 2007
    dramey 12:47:23 :

    Esto ya lo sabía, pero aun no comprendo por qué hay médicos que se niegan a sacar los órganos de gente que ha puesto por escrito que quiere que sea asi si la familia piensa lo contrario…De verdad que se escapa a mi comprensión.

    10 09 2007
    Maravillosisimo 12:58:39 :

    ¿Entonces, para que sirven los carnets de donante de órganos?

    10 09 2007
    Shora 13:03:47 :

    dramey:

    El médico no querrá conflictos con la familia. Aún así, me parece poco ético, por parte de ambos, no respetar la decisión del fallecido cuando lo tenía tan claro como para dejarlo por escrito.

    Maravillosisimo:

    ¿De qué sirve? De nada. Bueno, sería una forma de demostrar tu orgullo de donante y reforzar aún más tu posición, pero nada más.

    10 09 2007
    Serguei 13:33:26 :

    Arturios, gracias por aclarármelo porque no entendí que hacía Vilches en la cárcel al comienzo de la temporada (es que me perdí el final XD).
    Es serie es genial, nunca he entendido porque no se les da entremaniento militar a esos médicos, el hospital siempre está lleno de explosiones, epidemias y tiroteos XD.

    10 09 2007
    Sergio Lucena » Blog Archive » En España todos somos dontante, ¿lo sabiais? 13:48:58 :

    […] Es sencillo!, mira, en esta pagina lo explican de maravilla! […]

    10 09 2007
    Evil Preacher 13:56:54 :

    Creo que está muy bien esta ley: yo no tendría voluntad suficiente como para hacerme donante, pero tampoco para “deshacerme”; seguro que hay mucha gente en mi caso.

    10 09 2007
    NazguL2 14:40:21 :

    Que para que sirven las campañas de “Hazte donante” ??? igual para donar SANGRE ? eso que no es un organo, que cuando te mueres ya no sirve para donar y que tan poca gente dona ?

    te has lucido

    10 09 2007
    JarFil 14:45:27 :

    O sea, por defecto soy donante, pero si me saco el carné el médico de turno tendrá un argumento más que usar para convencer a la familia, ¿no?
    Pues entonces tampoco es tanta tontería, dado que una familia en duelo no suele pensar muy racionalmente que digamos.

    10 09 2007
    CarCar 14:49:10 :

    En tu segundo párrafo sobra un “por”.

    ¿Y esto qué significa? ¿Que estamos “por” obligados, por ley, a ser donantes?…

    Añado… ¿sirve de algo que una persona quiera donar su cuerpo a la “ciencia”, léase Facultad de Medicina? es decir, ¿los estudiantes necesitáis de los cuerpos para aprender?

    Yo quiero serlo, pero mi mujer dice que de eso nanay, que me quiere quemar…

    10 09 2007
    Shora 14:55:26 :

    Nazgul2:

    “Que para que sirven las campañas de “Hazte donante” ??? igual para donar SANGRE ? eso que no es un organo, que cuando te mueres ya no sirve para donar y que tan poca gente dona ?”

    ¿Y no te has parado a pensar que yo a lo que me refería en todo momento en el artículo era a órganos y tras la muerte?

    Anda que son ganas de sacarle punta a las cosas. No he sido yo quién se ha lucido.

    CarCar:

    Gracias por mencionarme el fallo.

    Claro, sobre todos los dos primeros años de medicina, necesitamos cadáveres para el estudio de anatomía. Y, más tarde, para anatomía patológica.

    10 09 2007
    Albilla 15:21:53 :

    Las campañas de captación de donantes, no están dirigidas para donaciones post-mortem, sino donaciones en vida, caso en el cual únicamente podrá ser donado un órgano si existe un consentimiento expreso, ya sea oral o escrito (mediante la famosa tarjetita de donación de órganos)…

    Para eso sí hace falta tener consentimiento.

    Espero haberte aportado algo que explique esas campañas ;)

    Un abrazo y muy buen artículo.

    10 09 2007
    Cascabel 15:53:39 :

    Permitidme que discrepe sobre este tema. Soy enfermera y trabajo en una Unidad de Cuidados Intensivos en un hospital de referencia para toda una comunidad aútónoma, es decir, todos los casos “mas graves y con peor diagnóstico” vienen a nuestra unidad; por lo que tenemos muchos casos de donancion.

    En el caso de las donaciones de órganos, hay varios casos:
    - El enfermo toma la decision de donar los órganos, la familia lo respeta y se dona.
    - El enfermo desea ser donante, pero si la familia se niega ES QUIEN TIENE LA ÚLTIMA PALABRA. Prevalece sobre los deseos del paciente porque evidentemente en ese momento no puede expresar su decision.
    Puede que el médico intente “convencer” a la familia, no se si podría llegar al extremo de ir a la carcel, pero si meterse en un gran problema, si dona los órganos y la familia se opone…

    10 09 2007
    Shora 15:58:49 :

    Albilla:

    No, en casos de donaciones en vida, aún con la tarjeta de donación no es suficiente. Se necesita informar al paciente sobre el caso concreto y obtener lo que se llama el “Consentimiento Informado” con su correspondiente firma.

    Y sí, sí que hay campañas de captación de donantes post-portem. Que tengo que pasar casi todos los días enfrente de los hospitales (cuando no estoy metida dentro de uno) y ya me han dado alguna tarjetita xD

    10 09 2007
    Shora 16:12:26 :

    Cascabel:

    “- El enfermo desea ser donante, pero si la familia se niega ES QUIEN TIENE LA ÚLTIMA PALABRA. Prevalece sobre los deseos del paciente porque evidentemente en ese momento no puede expresar su decision.”

    No, no es así. Una cosa es que el médico no quiera entrar en conflicto con la familia y acepte la decisión de los familiares, en la práctica. Pero, con la ley en la mano, los familiares pueden cantar misa. Si el paciente en vida no dijo nada de que no quería ser donante, es decir, no expresó su negativa, el médico está avalado legalmente para realizar la donación. Y esto se nos recalcó mucho por médicos forenses, especialidados en medicina legal, para que quedara bien claro.

    Claro que después hay quién utiliza la picaresca de mentir y decir que el donante dijo que no quería donar para entonces salirse los familiares con la suya. Pero puesta la norma, puesta la trampa.

    10 09 2007
    Delirum 16:38:54 :

    Pues me parece bien que sea así. Y entiendo que se trate de implantar “cultura de donación” para que nos acostumbremos a que lo normal es que, si alguien puede aprovechar alguno de nuestros órganos una vez muertos, sirvan estos para mejorar la vida de otros.

    Por cierto, hace tres semanas fui a donar sangre y vaya tela el derrame que me hicieron: aún tengo restos de los moratones (uno enorme) que me quedaron. Además, noté molestias musculares durante unos días en la zona anterior del codo.
    Debo decir en descarga que otras muchas veces he donado y todo ha ido perfecto.

    Por cierto: ¿la sangre es un órgano? Porque yo tenía la idea de que sí.

    Un saludo.

    10 09 2007
    Muramasa 18:02:51 :

    Buenas, me parece perfecto que allá eso sea así. Acá (Argentina) no hay muchos donantes, pero más que por el egocentrismo de querer estar entero tres metros bajo tierra, se debe a que la mayoría de las personas no tramitan su carnet de donante porque es “un tramite más”. No se como sean las cosas allá pero acá “un tramite más” no lo quiere hacer nadie, cumplís 18 y te la pasas saturado de tramites porque que esta muy trabado todo el sistema burocrático. La única forma de escaparse de eso es no trabajando y no estudiando, tampoco no manejar, etc xD

    Después esta la influencia de las mafias del trafico de órganos, muchos (yo incluido) no hacemos el tramite para figurar como donantes porque es sabido que, siendo joven, sos un blanco más apetitoso para estas mafias. Existen dos tipos de extracción de órganos, la que te drogan y te sacan alguno o varios órganos quirúrgicamente y en la que, siendo donante explicito, te generen algún tipo de accidente. Esta última es la que se intenta evitar no haciendo las tramitaciones para figurar como donante, lo que algunos hacemos es una especie de testamento firmado por escribano público aclarando el destino de nuestro cuerpo al morir (yo voy a provocar algunos vómitos en estudiantes de anatomía =D). Suena medio paranoico dicho así, pero en muchos “accidentes” (por ejemplo de transito), si tomas en cuenta las características del accidente y que la ambulancia tardó menos de cinco minutos en llegar (cuando una de un hospital público puede tardar media hora en llegar, tranquilamente), da que pensar…

    Me fui por las ramas, me alegro que se eviten todos esos problemas, creo que sería bueno que por acá sea también así la ley respectiva. En fin, no se si sirvió de mucho mi comentario.

    Saludos!! ^_^

    10 09 2007
    LeegaR 19:52:49 :

    En Argentina pasa lo mismo, y no estoy de acuerdo…

    10 09 2007
    Irreverente 21:41:45 :

    Shora.
    “Según el médico, habrá quién siga adelante o habrá quién acepte la decisión de la familia, eso ya entra en el terreno de lo ético y no de lo legal.”

    Lo ético, como apuntas en otro momento es respetar la autonomía del paciente que dejó firmado su deseo de donar post mortem. No es éticamente aceptable tomar determinadas medidas (sedación, cirugías, extracciones de órganos…) por deseo de la familia mientras el paciente es competente. (Por más que se haga con frecuencia)
    Para eso sirven las tarjetas de donante. No tanto para “convencer” a la familia, como para confrontarla con la decisión del fallecido. Los momentos cercanos a la muerte (yo no trabajo en UVI, pero sí con paliativos- que tienen aún peor pronóstico-) son de una alta intensidad emocional y la familia toma las decisiones en precarias condiciones si no hay un acompañamiento en la deliberación por parte del personal sanitario.
    No es ética la persuasión, en el sentido de convencer según nuestro criterio, aunque esté animado por una intención beneficiente. Eso es paternalismo o símplemente maleficencia.

    En definitiva: Con impecables criterios de bioética, prevalece la decisión meditada del paciente (competente en el momento de tomar la decisión) y a la familia se la debe explicar, no violentar.

    10 09 2007
    Ana 21:43:55 :

    Yo soy partidaria de donar mis órganos, y tengo la “tarjetita”. ¿Para qué sirve? Pues para que si yo tengo un accidente o me muero de repente y se pueden aprovechar mis órganos no se pierda el tiempo en avisar a mi familia y encima que se ha muerto su hija hacerles decidir si donan o no donan. De todas formas, acabo de enterarme de que por defecto se es donante, entonces, ¿por qué esa tontería de respetar la voluntad de la familia? Que se pongan como se pongan, que es la ley y se salvan vidas. Y si no, que la gente que no quiera donar, que lo ponga por escrito (esperemos que sean los menos…). Esperemos que la generosidad aumente.

    10 09 2007
    Muramasa 21:47:53 :

    LeegaR ¿enserio pasa lo mismo acá?, hasta donde yo sabía la ley no había sido aprobada estaba en eterna revisión. Si se aprobó me alegro ^_^, yo si estoy de acuerdo xD

    Saludos

    10 09 2007
    jandro 23:06:10 :

    Pero… ¿no sigue siendo necesario la conformidad por parte de la familia?

    10 09 2007
    Dareste 23:54:46 :

    Aquí hay algo que no entiendo.

    Si todos somos donantes por ley, pero como decís en algunos comentarios, el médico puede decidir no hacer uso de los órganos para evitar tensiones con la familia… no está el médico infringiendo la ley en este caso?? Es más, y corregidme si digo una barbaridad, no está faltando a su juramento hipocrático al no actuar en beneficio del enfermo (el futuro receptor)?

    Cómo justificas, como médico y ante alguien que necesite un transplante, tu negativa a cumplir la ley y a utilizar los órganos sanos del difunto, solamente porque la familia se opone?

    10 09 2007
    Lerelen 23:55:35 :

    Mi tio es el Coordinador de Donaciones de un hospital de Castellón.

    Siempre que se encuentre a la familia del futuro difunto, ellos tienen
    la última opinión. Tanto si hay carné de donante, como si el “paciente”
    declaró su intención de donar, si la familia dice que NO, todo a la
    basura.

    11 09 2007
    jjaime 01:02:24 :

    Pero la ley habla de accidentes, no?

    O sea tampoco es como si por defecto TODOS fueran donantes. A menos que una enfermedad fuera considerada como un accidente (¿?).

    11 09 2007
    Manel 08:56:01 :

    Para Delirium: la sangre es un tejido con funciones de transporte de “alimentos”, oxígeno, limpieza, etc. a los distintos órganos del cuerpo, además de un elemento terapéutico insustituible, imposible de fabricar y con un déficit de donaciones en España cercano al medio millón por año. Menos de 1,5 millones de personas donan sangre cada año cuando podían hacerlo más de cinco, pero toda la población, incluida la de paso, turistas y demás, tiene derecho a recibirla gratuitamente si la necesita. También los transplantados reciben cantidades considerables de sangre.
    ¿Para cuando las administraciones públicas esperan a desarrollar campañas de concienciación de un deber ciudadano como éste?

    11 09 2007
    Maravillosisimo 10:38:27 :

    Gracias Shora por la aclaración de lo del carnet de donante! Vaya tontería entonces, tanto papeleo y dinero gastado para nada.

    Saludos!

    11 09 2007
    raindrop 12:58:40 :

    Shora: encontré tu blog por casualidad y me ha gustado muchísimo. Es impresionante la dedicación que le pones.
    Gracias por esta información, porque soy de los que desean donar sus órganos, pero nunca saco tiempo para formalizar los trámites (que suponía que debía hacer y que ahora ya sé que no son necesarios).
    Seguiré pasándome por aquí de cuando en cuando.
    Y ‘Shorah’ para ti (en D,ni) :)

    11 09 2007
    inquina 16:11:43 :

    ojo, eso puede ser para ser donante de órganos, pero si quieres donar tu cuerpo a la ciencia (independientemente de que hayas donado órganos o no) para una universidad de medicina o similar, debes especificarlo EN VIDA en un documento concreto que te facilitarían en las universidades u hospitales universitarios. ¿ por qué esta diferencia en cuanto a las dos modalidades de donar ? pues, pa mí que está el dinero por medio… con los enterramientos/incineraciones alguien gana pasta…

    11 09 2007
    Bárbara 20:39:38 :

    Me parece fantástica la legislación española. soy de Chile y aquí es al revés: se presume que NO eres donante y la única manera de serlo, es haberte inscrito en vida o que tu familia, en contra de tu consentimiento expresado, done los organos.
    Esto es muy malo, porque hay déficit de órganos para trasplantes. Hace 8 años mi padre fue traslplantado de riñón tras casi dos años de diálisis y de espera de un donante. Al final, una de sus hermanas le donó su propio riñon y ahora está perfectamente.
    Historias como la de él tienen un final feliz, pero en Chile muhca gente se muere en la lista de espera.

    11 09 2007
    Shora 21:13:01 :

    LeegaR:

    “En Argentina pasa lo mismo, y no estoy de acuerdo…”

    ¿Seguro que es igual? Mira que yo veo más informado a Muramasa :P

    De todas formas, no sé qué puedes ver mal en ello. Qué mejor que tus órganos ayuden a las personas antes que se pudran sin ninguna utilidad.

    Irreverente:

    “Shora.
    “Según el médico, habrá quién siga adelante o habrá quién acepte la decisión de la familia, eso ya entra en el terreno de lo ético y no de lo legal.”

    Lo ético, como apuntas en otro momento es respetar la autonomía del paciente que dejó firmado su deseo de donar post mortem.”

    No he querido en el artículo dar una valoración ética definitiva en general porque soy de las que piensa que en muchos ámbitos de la medicina los casos deben valorarse individualmente en cuanto a si es ético o no. Por ejemplo, el caso de una persona que no conociera el consentimiento presunto y que muere sin saber que, por ley, es donante y sus familiares tampoco quieren que lo sea. Pues ahí no tendría yo muchas razones para negarme ante los familiares, pues hay desconocimiento de la persona.aunque la ley diga que hay consentimiento (y la ignorancia de una ley no exime de su cumplimiento). No hay, pues, una voluntad o una decisión determinada del paciente.

    Ana:

    “¿por qué esa tontería de respetar la voluntad de la familia? Que se pongan como se pongan, que es la ley y se salvan vidas. Y si no, que la gente que no quiera donar, que lo ponga por escrito (esperemos que sean los menos…). Esperemos que la generosidad aumente.”

    Líos legales y conflictos, nadie los quiere. Así que la vía fácil es respetar la voluntad de la familia.

    Lerelen:

    “Mi tio es el Coordinador de Donaciones de un hospital de Castellón.

    Siempre que se encuentre a la familia del futuro difunto, ellos tienen
    la última opinión. Tanto si hay carné de donante, como si el “paciente”
    declaró su intención de donar, si la familia dice que NO, todo a la
    basura.”

    Como ya he dicho antes, es lo que se hace en la práctica, que poco tiene que ver con lo que “se debería hacer”. Si un médico le echa narices al asunto, y sigue adelante porque tiene una firmeza en el asunto, está avalado a realizar el explante por más que la familia no quiera.

    jjaime:

    “Pero la ley habla de accidentes, no?

    O sea tampoco es como si por defecto TODOS fueran donantes. A menos que una enfermedad fuera considerada como un accidente (¿?).”

    Ten en cuenta que una enfermedad supondrá en la mayoría de los casos un deterioro de los órganos o, al menos, una ligera afectación. Lo que se busca son individuos sanos en vida que estén muertos, y estos son los que se mueren de forma repentina por accidentes.

    Aún así, desconozco si tras morir de determinadas enfermedades, es viable la donación de algún órgano.

    Muchas gracias raindrop :)

    inquina:

    Gracias por mencionarlo, pero el consentimiento presunto también abarca los fines científicos:

    “Dos. La extracción de órganos u otras piezas anatómicas de fallecidos podrá realizarse con fines terapéuticos o científicos, en el caso de que estos no hubieran dejado constancia expresa de su oposición.”

    La mayoría de cadáveres del aula de disección son de gente que nadie reclama (vagabundos, inmigrantes, etc).

    11 09 2007
    Shora 21:35:28 :

    dareste:

    “Si todos somos donantes por ley, pero como decís en algunos comentarios, el médico puede decidir no hacer uso de los órganos para evitar tensiones con la familia… no está el médico infringiendo la ley en este caso?? Es más, y corregidme si digo una barbaridad, no está faltando a su juramento hipocrático al no actuar en beneficio del enfermo (el futuro receptor)?”

    No, no está infringiendo la ley. Que seamos donantes de por ley, no significa que la donación sea obligatoria. Estaría faltando al juramento hipocrático si no respetara la voluntad del ex-paciente. En cuanto a lo del futuro receptor, es algo bastante indirecto, pero sí, podría entenderse como una falta, ya que ahí no actuaría en beneficio de los enfermos al no llevar adelante una posible donación.

    “Cómo justificas, como médico y ante alguien que necesite un transplante, tu negativa a cumplir la ley y a utilizar los órganos sanos del difunto, solamente porque la familia se opone?”

    No hay un contacto con la persona que recibe el transplante. De hecho, se intenta asegurar el anonimato total entre donantes y receptores. El médico no conoce hacia quién va a ir dirigido el órgano. Y no es, tras el explante, cuando se puede saber quién será el receptor. Por lo que no se sabe quién será éste si no se lleva a cabo ninguna donación.

    11 09 2007
    Irreverente 22:37:05 :

    El donante “tipo” ya no es el jóven muerto en accidente de tráfico. Ahora son más numerosos los pacientes fallecidos de enfermedad y con edades más avanzadas. De hecho hay pocas limitaciones por razones de edad. En cuanto a las causas de fallecimiento que imposibilitan el uso de órganos para trasplante son muchas y variadas, aunque predominan las de causa infecciosa y tumoral.

    Respecto al consentimiento familiar, parece razonable solicitarlo. Podemos imaginar fácilmente el elevado número de denuncias, quejas, y ruido mediático que se produciría si se llevasen a cabo intervenciones tan fundamentalistas como algunas leídas aquí. Y podría ser tremendamente maleficiente para familiares con unas creencias muy arraigadas respecto a la muerte a quienes se provocaría daños serios, difíciles de comparar con el supuesto beneficio al presunto donante…

    12 09 2007
    Muramasa 10:57:41 :

    Shora, el desinformado al final soy yo xD

    Si bien la ley estuvo en revisión 12 años (de 1993 al 2005), la ley actualmente está vigente (fue promulgada el 21/12/2005). De todas formas, por ley, los familiares tienen la última palabra en caso de que la persona no haya expresado su voluntad. Declararte donante sirve para expresar la finalidad que querés que tengan tus órganos (trasplante o para estudio e investigación), para restringir la extracción y para que tu familia no se meta con tu decisión.

    Me disculpo por mi comentario desinformativo y me excuso en que la ley no había sido promulgada en el momento que hice mis averiguaciones, ya que estas las hice meses (sino días) antes de que se promulgue la ley. De todas formas expresarse como donante o no donante seguía siendo un trámite hasta hace poco tiempo, que al parecer, se agilizo medianamente (ya no hay que llevar a firmar a varios lados diferentes el documento).

    Dejo un enlace de la ley y otro sobre su promulgación y los cambios que se hicieron desde 1993 hasta 2005, por si algún Argentino pasa y le interesa o para la curiosidad de alguien.

    Si no me disculpan por mi ignorancia, voy a tener voy a tener que recurrir a a medidas extremas jajajaj.

    Saludos

    12 09 2007
    CarCar 12:29:09 :

    @Irreverente, dices: “…difíciles de comparar con el supuesto beneficio al presunto donante…”

    Si, muy difiles, el presunto donante, se ha muerto.

    PD: Perdona la broma fácil, pero no lo he podido evitar. El % de trasplantados con “reales”, no supuestos beneficios, es lo suficiente alto como para no tengamos que hablar de “supuestos” y “presuntos”.

    12 09 2007
    Fluimucil 19:24:16 :

    Shora:
    “La mayoría de cadáveres del aula de disección son de gente que nadie reclama (vagabundos, inmigrantes, etc).”

    Yo pregunte al encargado de la Sala de Disección de la UMH si esto era cierto y me dijo que no. La gente que muere en la calle o que no se conoce la causa debe de pasar por una autopsia, y en tal caso, ya no son viables para la disección. Todos los cadáveres son de personas que los donaron en vida, aunque sí, la mayoría son inmigrantes o más bien, abuelos “guiris” jubilados que viven en la costa y cuya repatriación es demasiado costosa.
    Eso es al menos lo que me dijo.

    12 09 2007
    nebulina 20:37:58 :

    A mí (en la UAM) también me dijeron eso…que sí, había una parte que eran mendigos pero que habían donado antes de la muerte, por la compensación económica principalmente (yo pensaba que era un acto totalmente altruista pero no, pagaban una cantidad pequeña, 200 euros creo)

    12 09 2007
    Irreverente 23:05:51 :

    CarCar:
    Hábil con mi lapsus (Ojo a tu “difiles” por difíciles…).
    Cuando me refiero a los “presuntos o probables” beneficios del trasplante en relación con el perjuicio “cierto” a los familiares aferrados a ideas que podemos no compartir, y la dificultad para ponerlos en una balanza, hago referencia a los diversos fracasos de los trasplantes: rechazo y morbilidad relacionada, y al sufrimiento psíquico o moral, nada desdeñable y provocador a su vez de patología.

    13 09 2007
    Etiam 12:14:47 :

    El post me ha dejado una duda: recuerdo que hace un tiempo se nos comentó en clase que para la donación de órganos, si bien no eran “útiles” los de una persona con enfermedad infecciosa, se le daba el visto bueno a las que padecieran una enfermedad bacteriana en tratamiento y que estuviera bien controlada. Esto se cumplía especialmente en el caso de transplantes de riñón. ¿ Es esto cierto o es una medida que se tomaba antes y ahora se ha desechado?

    14 09 2007
    Atareq 14:04:14 :

    En primer lugar, me parece una aberración disponer del cuerpo de una persona sin su consentimiento expreso. O sea, yo formularía la ley al revés. Uno es dueño de su cuerpo, ya sea para cuidarlo, maltratarlo o aniquilarlo. Nadie, y mucho menos el Estado, debería intentar oponerse a este principio tan natural e intuitivo.

    De todas formas, debido a que es un tema que suele salir en las conversaciones de vez en cuando, la familia sabe lo que uno opina al respecto, de manera que ahí está, Shora, el consentimiento del que hablas.

    Un saludo.

    14 09 2007
    Fluimucil 16:54:47 :

    Atareq, de hecho uno no es dueño de su cuerpo para hacer lo que quiera con el. El suicidio, por ejemplo, es delito aunque sea imposible cumplir la pena. No eres libre de hacerle a tu cuerpo lo que quieras.
    Y seria muy discutible de quien es propiedad un cuerpo cuando se muere, del que se ha muerto seguro que no.

    14 09 2007
    Atareq 18:31:25 :

    Yo soy dueño de mi cuerpo. El suicidio es un crimen sin víctima. Para que exista crimen, la víctima debe ser distinta del agresor; en el caso del sucidio, yo soy ambos, de manera que no hay delito. Las leyes, como producto humano, distan mucho de ser perfectas, de manera que están sujetas a la crítica. Ya pasaron los tiempos en los que la ley provenía directamente de Dios.

    Lo que sucede es que el Estado, en su enfermizo afán intervencionista, pretende despojarnos incluso del derecho sobre nosotros mismos. Nadie es dueño de mi cuerpo, a no ser que yo lo decida expresamente. Fluimucil, según tú no es el muerto el dueño del cuerpo, lo cual es indiscutible porque, a no ser que se demuestre lo contrario, un indiviuo muerto no puede tomar decisiones. Sin embargo, existe la voluntad póstuma expresada en el testamento. ¿Quién, según tú, debería decidir sobre mis órganos cuando yo muera?

    Un saludo.

    14 09 2007
    drapeich 19:48:20 :

    Hola Shora!
    Me encanta tu artículo, y tienes mucha razón en lo que dices. Sin embargo estoy en desacuerdo contigo en una cosa, en España hay muchas donaciones porque si somos solidarios. No porque tengamos una ley muy moderna, que evidentemente la tenemos. En la práctica habitual, se solicita a la familia en consentimiento para extraer los órganos, y se tiene en cuenta la voluntad de estas, así es en el hospital donde yo trabajo y por comentarios con compañeros creo que esto es extensible a todo el país. Y muchas veces te da mucha rabia porque la familia no accede, y sabes que sería un donante idóneo, y que salvaría vidas, y que la ley está de tu parte, pero no se aplica. Así que creo que aunque todavía falte concienciación social de la importancia de donar, creo que en España, si somos solidarios.
    Un saludo.

    15 09 2007
    cloudy 00:59:53 :

    En fin…
    “Es tan inútil como decir hazte ser humano”…
    No está tan claro que lo seamos igual que tampoco parece que lo esté en la práctica ser donante…
    Y no por por malicia, por el camino que nos queda por andar, estamos mas al principio de lo que parece, a la vista está…

    15 09 2007
    Fluimucil 01:26:16 :

    Atareq, dejando a un lado los detalles legales, y que no quiero decir que las leyes sean perfectas, el estado con su “enfermizo afan intervencionista” o con lo que sea no considera que tú puedas hacer lo que quieras con tu cuerpo.

    ¿Quien debe decidir sobre tus organos cuando mueras? Pues muy sencillo, en mi opinión tú por adelantado, y en caso de que no lo hayas hecho, una persona especializado que sea capaz de determinar si eres útil para alguien, o dicho de otra manera, un médico. Y para ello, es indispensable que legalmente se considere a todos los ciudadanos como donantes.

    Me parece muy bonito lo de que se respete a la familia, que son momentos muy duros, que hay gente que no lo puede soportar, etc etc… pero un medico tiene como misión salvar vidas, y porque una familia este destrozada por la muerte de un familiar, yo como medico no vería capaz de destrozar a otra familia porque alguien más muera por no disponer de un organo para trasplantar. Lo de uno no tiene remedio.

    15 09 2007
    Ana 02:17:07 :

    Pues a mí lo de respetar la voluntad de la familia de negarse a donar no me parece bien si la persona fallecida ha expresado su deseo de ser donante, por ejemplo haciéndose el carnet, como por ejemplo es mi caso. Me explico: yo quiero donar, pero por ejemplo mi padre y mi hermano no quieren donar y no están muy seguros de si en caso de tener que decidir donarían mis órganos. Yo tengo el carnet de donante, por lo que si me pasa algo, los médicos verían que mi voluntad es ser donante, pero si mi padre dice que no se dona… ¿entonces qué? están respetando la voluntad de una persona que no soy yo… ¿eso se debe respetar? Yo creo que debería primar en todo caso la existencia de un carnet de donante… para eso me lo he hecho, para por si llegase el caso mi familia lo tuviese más fácil para decidir.

    15 09 2007
    Atareq 20:54:33 :

    Bueno, Fluimucil, es obvio que no entendemos la propiedad del cuerpo de la misma forma. Yo soy dueño de mi cuerpo, por mucho que el Estado, o personas como tú, se empeñen.

    Lo de las familias destrozadas vale tanto para un lado como para el otro, pero casualmente tienen más derecho los familiares del muerto que los del que necesita el órgano.

    Yo no quiero donar mis órganos por un motivo muy sencillo: no me permiten decidir quién es el receptor. Te lo digo claro, ya que es así como te gusta hablar. Si cabe la posibilidad de que mis órganos acaben en un violador, un asesino o un terrorista, me niego a que los usen. Por tanto, hasta que donar órganos no sea un hecho tan libre como vender un coche (ya que realmente no es tan distinto), yo seguiré opinando en negativo.

    Aquí explico mejor mi opinión, para quien esté interesado.

    Un saludo.

    15 09 2007
    Fluimucil 22:27:51 :

    Yo no me empeño en que tu no seas dueño de tu cuerpo. Yo te digo, que una vez muerto, ya no lo eres. Y que la ley, no lo considera así. Yo no digo que no me considere dueño de mi cuerpo.

    Las familias destrozadas estan presentes solo en un lado, en el de la persona que ha muerto. En el otro lado, hay familiares que anhelan que alguien done un organo para salvar la vida de una persona. Y, actualmente, la famila del fallecido, en cuestion de donacion de organos, no tiene ningun derecho sobre el cuerpo muerto. Otra cosa es se permita esa cortesía de preguntar y respetar su decisión, pero en ningun caso tienen derecho.

    Y sobre tu posición sobre la donación, la respeto, pero me parece una posicion egosita:
    1º Porque una vez muerto no puedes decidir a quien donas tu órgano por un motivo bastante obvio. Otra cosa es que quisieras hacer un complejo contrato de utilización de tus oréganos, con sus clausulas y todo.
    2º Porque al no donar tu órgano permites la muerte de una persona, lo cual en mi opinion te convierte, aunque estés muerto, en tan asesino como a que al que le niegas tu órgano por serlo.
    3º Porque en la situación actual al negarte a donar tus órganos estás, con una probabilidad altísima, negándoselo a alguien que no es un asesino, ni un terrorista, ni un violador. ¿Que culpa tiene esa persona de que tu estés en contra del sistema? Puedes mostrar tu oposición de muchísimas maneras, y no negándole la vida a alguien.

    Y una duda que me surge ¿aceptarías un órgano de un violador, un terrorista, o un asesino?

    Podría estar de acuerdo en que quizás yo tampoco se lo donaría a cualquiera, pero dado que actualmente no es posible hacerlo, en ningún caso podría pensar que al morir, por simple desconfianza, pudiera dejar morir a una persona inocente.

    15 09 2007
    Fluimucil 22:32:17 :

    Obviamente, en el punto primero quería decir “órganos” no “oréganos” xD

    16 09 2007
    Irreverente 02:58:03 :

    Fluimucil: “pero un medico tiene como misión salvar vidas…” Totalmente en desacuerdo. La función de un médico es otra bien distinta: curar, si se puede; y siempre, aliviar y acompañar, es decir, cuidar. Me recuerdas a esos cirujanos que se calzan el pijama de quirófano a la manera de Superman su capa, dispuestos a embarcarse en una gesta contra los malvados para salvar la vida de los ciudadanos…

    “…al no donar tu órgano permites la muerte de una persona, lo cual en mi opinion te convierte, aunque estés muerto, en tan asesino como…” Por favor, no seas maximalista. Podríamos convenir que es egocéntrico y quiere manejar hasta el uso de sus asaduras una vez que empiezan a pudrirse, pero asesino es quien inflinge directa o indirectamente la muerte a otro, no quien racanea un recurso que podría impedir que una enfermedad lo haga. Donar, unido a otra serie de factores puede salvar vidas. La actitud de Atareq es similar a la de los ciudadanos del mundo rico que nos mostramos indiferentes a la muerte (cada minuto muere un niño por hambre o enfermedades evitables) de los ciudadanos pobres y que podríamos evitar fácilmente.
    Tu, como médico, tienes la responsabilidad de explicar que lo que va a producir la muerte no es el fracaso de un tratamiento o la falta de un órgano o la resistencia a un antibiótico. Lo que produce la muerte es la enfermedad. Lo demás son las circunstancias que van a favoracer que ésta se produzca de una forma y en un momento determinado.
    Por otra parte me parece falaz el menosprecio del sufrimiento de los familiares en ambos lados, contraponiéndolo a la gloriosa labor de la salvación de vidas (que en multitud de casos se queda en una prolongación de una agonía que difícilmente es motivo de orgullo y satisfacción). Si hay, como en el caso de Ana una clara determinación de donar, la negativa de los familiares es una traición a Ana y por tanto yo me rebelaría (desde el respeto) a aceptarla, pero si no hay manifestaciones claras del fallecido en uno u otro sentido, el respeto a la decisión de los deudos es difícil de calificar y toda generalización es superficial y vana, como lo es decantarse por el “derecho” de unos u otros al destino de los órganos.

    Atareq afirma ser dueño de su cuerpo, pero omite que las consecuencias de lo que haga con él repercuten de forma directa e intensa en otros. ¿Sería él tal vez indiferente al suicidio de su novia o de su padre?
    Y la perla “…tienen más derecho los familiares del muerto que los del que necesita el órgano…” se cae por su propio peso: La decisión es del muerto, y si no la ha dejado meridianamente clara antes de morir, no hay “derecho” que prevalezca. Es una cuestión de búsqueda del mayor beneficio lo que hace que la ley, sin conceder más “derechos” a unos que a otros, establezca el uso más beneficiente de esos órganos.

    16 09 2007
    Ana 17:02:23 :

    Yo creo que la ley no plantea ningún problema: Atareq está en su derecho de no querer donar sus órganos porque no puede seleccionar el receptor, es respetable, así que las personas que como él no quieren donar lo tienen que manifestar en vida, mediante un escrito o algo, y ya está. El resto, los que quieren donar, pues no tendrían que hacer nada. Que por defecto se donen los órganos me parece genial, porque es la forma en la que se benefician más personas. Es muy probable que los órganos de muchas personas que no las habría importado donar o que nunca habrían firmado un documento negándose a hacerlo no lleguen a ser transplantados por la ignorancia de la familia de la posición de su ser querido: en muchas familias hablar del tema de qué hacer cuando se muera uno no es plato de buen gusto y mucha gente no sabe lo que quieren hacer sus familiares. Eso sí, lo que tenemos todos clarísimo es que si nos falla algún órganos nos gustaría que nos pusiesen uno nuevo: eso es hipocresía.

    16 09 2007
    Atareq 20:40:33 :

    Insisto: Una vez muerto, ¿quién es dueño de mi cuerpo? Según tú, Fluimucil, las obras de un autor fallecido se convertirían automáticamente en anónimas. Si yo he expresado mi intención sobre mi cuerpo, o se la he comunicado a mi familia, ¿por qué va a prevalecer el deseo de los familiares de una persona que agoniza, o de esta misma persona?

    En cualquier caso, no estamos ante una cuestión patética, esto es, sentimental, sino ante un problema de propiedad. Si nos basamos en la ley, como puedes leer, Fluimucil, los familiares tienen derecho pleno sobre el cuerpo del fallecido, siempre que aleguen haber recibido instrucciones del muerto en cierne.

    Respondiendo a tus puntos sobre mi postura:

    1. Una vez muerto, queda mi voluntad. ¿O para qué crees que sirven los testamentos? Y sí, me gustaría poder realizar un contrato complejo, con cláusulas y todo. Quiero poder decidir plenamente sobre mis propiedades. Si quiero cobrar por ellas o donarlas, por ejemplo. Entiendo que el liberalismo es difícil de digerir para personas cómodas y sin amor por la responsabilidad individual, pero es el sistema que respeta mejor las libertades.

    2. Por el hecho de no donar no soy un asesino. No existe el delito de asesinato por omisión, aunque existe un estúpido delito de negación de auxilio, que también me parece una estupidez: yo soy libre de querer ayudar al prójimo o de no hacerlo, y ello no me convierte en delincuente. Personalmente me gusta ayudar a los demás, pero no quiero que ello se convierta en una obligación. En todo caso, Fluimucil, tú eres un asesino por permitir que la comida que te comes no vaya a parar al estómago de un pobre negrito que se muere de hambre en el tercer mundo. Es más, eres un genocida, porque se mueren muchos niños de hambre en el mundo. ¿Harás algo al respecto, o te vas a quedar de brazos cruzados?

    3. ¿Esa probabilidad altísima se basa en tus conjeturas personales, o en una medición precisa? ¿Debo creer en tu palabra como en la de Dios? ¿Si me ordenas matar a mi hijo, seré malo si no lo hago? ¿Acaso niegas que existe la posibilidad de que mis órganos, o uno de ellos, acabara en el cuerpo de un criminal? Te lo preguntaré de otro modo para que no me vengas nuevamente con sofismas: ¿Es de todo punto imposible que uno de mis órganos acabe beneficiando a un criminal?

    Yo no aceptaría un órgano de semejantes desperdicios, pero el sistema es una mierda y no permite saber de quién estás recibiendo un riñón o un corazón. Te devuelvo la pregunta: ¿Cómo sabría de quién estaría recibiendo ese órgano?

    Y por si te queda alguna duda, conmigo no sirven los sentimentalismos del tipo: “¿Y si fueras tú el que se está muriendo, no querrías que te salvaran?” Pues verás, si no hay nadie que quiera salvarme, mis días estarán contados y me quedará menos para irme al otro barrio, si es que existe. Los creyentes tienen la esperanza de un mundo mejor. Yo tengo la total incertidumbre, o sea, no tengo ni puñetera idea de lo que hay cuando mueres: ¿Paraísos, infiernos, reencarnaciones, eternos retornos, nada? Es jodido asustar a un cínico, créeme.

    La pregunta de Irreverente tiene una fácil respuesta: No, no me quedaría indiferente ante el suicidio de un ser querido. Dicho esto, ¿qué tiene que ver con el tema que estamos tratando?

    La decisión es del muerto, pero por si no has notado el vacío legal, es la familia quien tiene la última palabra en caso de que aquél no haya dejado su voluntad por escrito, ya que pueden alegar, como he dicho anteriormente, que el fallecido les había expresado su voluntad verbalmente. Veo que eres socialista al afirmar la supremacía del “bien común”. Yo no creo en ese concepto, sino en la propiedad individual. Si empleamos tu curioso concepto del uso más “beneficiante” (sic), un juez podría considerar que todas tus propiedades sirven mejor a otra persona, y despojarte de ellas; o que tu cuerpo no es útil y que sería más provechoso como abono. Eso, y no otra cosa, es el maldito bien común.

    Por último, Ana, es cierto que preferiría recibir un órgano antes que morir. Pero créeme que no me gustaría recibirlo de una persona que no lo hubiera expresado claramente.

    Un saludo a todos.

    17 09 2007
    Ana 00:18:50 :

    Atareq: aunque no comparto tu postura la respeto profundamente, porque cada uno tiene derecho a disponer de lo suyo como le plazca y a pensar como quiera, y no me parece ni mejor ni peor. Yo soy muy rotunda con el tema de la donación porque no tengo creencias que me hagan querer seguir “entera” cuando me muera ni escrúpulos sobre dentro de quién vaya a seguir latiendo mi corazón o filtrando mis riñones, pero comprendo que haya gente que simplemente no pueda concebir que le saquen sus órganos o que los vayan a recibir cierto tipo de personas. Pero he de contradecirte en una cosa: el instinto de supervivencia es muy fuerte, y nuestros valores pueden cambiar asombrosamente en momentos difíciles, y cuando de vida o muerte se trata no creo que nos importe que la persona que nos va a dar la vida hubiese expresado claramente que nos la quería dar, simplemente pensaremos que seguro que no le importaría, o de lo contrario lo hubiese expresado. Eso sí, bajo ningún concepto aceptaría que se extrajesen órganos de alguien que en vida se hubiese negado a ello.

    17 09 2007
    Irreverente 01:42:57 :

    Atareq
    “…tu curioso concepto del uso más “beneficiante” (sic)…” El concepto es “beneficiente” y no es “mío” y curioso te lo parecerá a tí, porque es un concepto perfectamente definido en bioética, disciplina reciente y en pleno desarrollo que se ocupa de poner en claro aspectos que las layes no contemplan pero que cualquier persona (o casi cualquiera, después de conocer a algunos como tu) podría suscribir.

    La familia no tiene en ningún caso la última palabra. Tienen, en todo caso, la representación de la palabra del fallecido pues se supone que son los que mejor conocen sus principios y lo que habían sido sus deseos. Otra cosa es que traicionen esos deseos por miedos irracionales, atavismos religiosos (como parece ser tu caso) y multitud de otros “factores de distorsión” que perviertan el sentido de la voluntad del muerto.

    No, no soy socialista, pero me aventuro a decir que tu adoración casi religiosa (¿Digo casi por ser amable?) por la propiedad individual te coloca en una vitrina del museo antropológico, en la sección del homo habilis junto a los Golum trinufantes del mundo casposo en el que vivimos.

    Desde luego no me parecería nada mal que alguien, nunca un juez, y aplicando criterios que tu nunca podrás entender, decidiera quitarnos una buena parte de lo que tenemos para hacer un mundo más justo en cuanto al reparto de la riqueza, y estoy seguro que nuestro cuerpo, incluso el tuyo, nunca sería destinado a abono… Ese tipo de monstruosidades, más propias del reino animal que del estrictamente humano (homo sapiens sapiens), se repiten en la historia a manos de los defensores de lo mío en contraposición a lo tuyo, exaltadores de yoes minúsculos que necesitan trofeos para sentirse algo digno de ser temido y tenido en cuenta. Terrible paradoja de los adoradores del yo-me-mi-conmigo que necesitan el espejo de los otros para significarse.

    Yo tampoco tengo tan claro que quisiera ser “salvado” a costa de una traición, por más que ésta sea legal.

    18 09 2007
    Atareq 08:34:31 :

    Ana, aunque es evidente que tenemos ideas distintas, yo también respeto tu postura. Sin embargo, no respeto la de Irreverente.

    Antes de nada, siento que mi profunda incultura me haya impedido apreciar el complejo significado que encierra la palabra “beneficiente” (sic), pero por más que la he buscado, no he encontrado referencias a ella. El diccionario de la RAE no dice nada al respecto (lo cual es lógico dada la lentitud de la Academia), pero tampoco saben nada la Wikipedia ni Google (salvo algunas referencias al portugués). ¿Los amantes de la bioética (disciplina absurda, desde mi punto de vista) son muy vagos, o es que te has inventado el término?

    Ahora quiero precisar algunas de tus afirmaciones.

    En primer lugar, mi postura se basa en el respeto absoluto de la propiedad privada, no en ningún miedo irracional ni en la religión (esta palabra, aclaro, puede ir separada de la palabra atavismo). Si no se respeta la propiedad privada ni al invididuo, como he demostrado anteriormente, el conjunto puede hacer uso de su fuerza para despojarnos de todo derecho humano. Esto es un razonamiento, es decir, lo contrario de la irracionalidad. Todavía no te he visto razonar, sino exponer una postura de manera repetitiva y cansina. ¿Debo suponer que te domina la irracionalidad, o algún tipo de atavismo tribal?

    Yo no adoro la propiedad privada. Tan sólo considero que es un principio fundamental del ser civilizado, ya que sin ella no podríamos delimitar las obligaciones y derechos de cada uno. Esto es otro razonamiento, en contraposición de tus constantes afirmaciones sin fundamento. De hecho, es lo que define al hombre moderno, ya que nuestra civilización se basa en un sistema de propiedad (imperfecto, eso sí). Me quedo, sin duda, con tu (no sé cómo llamarlo): “los Golum triunfantes del mundo casposo en el que vivimos.” Bravo. Por cierto, se escribe Gollum ;).

    Me interesa muchísimo tu propuesta. ¿Quién, sino un juez, debería decidir sobre nuestro cuerpo? ¿Los políticos? ¿Tú? ¿Una secta? ¿La mafia? Y no sé si podría entender esos criterios, pero la conditio sine qua non es que los expongas. Por último, las mayores monstruosidades de la humanidad se han llevado a cabo por la locura de las multitudes: nazismo, comunismo, etc. Las monstruosidades individuales son de un alcance mucho menor, y normalmente provocadas por la enfermedad y la degeneración mental.

    En todo caso, creo que nos hemos desviado muchísimo del asunto propuesto. Me gustaría que Shora ejerciera de moderadora, si no es mucho pedir, para encauzar la cuestión.

    Un saludo.

    18 09 2007
    Irreverente 19:21:51 :

    Atareq
    “Sin embargo, no respeto la de Irreverente” Mal asunto para debatir… Yo si respeto la tuya pese a que no la comparta.
    Si tomas un mínimo de interés, asocia bioética a beneficiente y google te vomitará 472 entradas, para empezar a hablar. Tu consideración (reconozco que amable) de absurda referido a la bioética me sorprende pues la desconoces por completo. ¿Con qué criterio?
    Mi incultura me hace escribir Gollum con una sola l. Lo lamento superficialmente.
    “Si no se respeta la propiedad privada ni al invididuo, como he demostrado anteriormente…” He repasado con paciencia tus intervenciones previas y no he encontrado demostración alguna. ¿Identificas al individuo con la propiedad privada o es la falta de respeto a ambas a lo que aludes? Uno de los principios básicos de la bioética es el principio de autonomía que reconoce en el otro su diferencia, su identidad individual y la obligación de respetarla. Espero que éste término te sea más familiar. De hecho aludes a él cuando opinas que “Si yo he expresado mi intención sobre mi cuerpo, o se la he comunicado a mi familia, ¿por qué va a prevalecer el deseo de los familiares de una persona que agoniza, o de esta misma persona?” Parece que aunque sea una disciplina absurda compartes una buena parte de sus supuestos…
    Las religiones tienen una característica común y es la de “absolutizar” lo que es relativo,(los fundamentalismos son su máxima expresión) y la de imponer dogmas de fe que no pueden ser demostrados ni comprobados. Es decir, o se tiene una especie de inspiración divina, o se creen sin más. ¿De dónde surge tu “respeto absoluto a la propiedad privada”? Lo que llamas razonamiento me parece una aseveración pobre: “el conjunto puede hacer uso de su fuerza para despojarnos de todo derecho humano” Podríamos darle la vuelta y asegurar: el individuo puede usar su poder para despojarnos al conjunto (y ese conjunto puede ser una etnia, los ciudadanos de una región…) de todo derecho humano. Y esto sí que se repite a lo largo de la historia, desde el principo hasta nuestros días, no hay más que leer el periódico. Es un razonamiento pobre, pero una prueba abrumadora en tu contra.
    ¿Otro razonamiento? “la propiedad privada … sin ella no podríamos delimitar las obligaciones y derechos de cada uno” No entiendo como se delimitan los derechos y obligaciones a través de la propiedad privada. Yo no la niego, las experiencias con la abolición de la propiedad privada han arojado resultados catastróficos, me parece un mal menor, pero desde luego no me parece el pilar fundamental de una sociedad deseable, tal vez si de la lamentable sociedad moderna en la que, sirva como ejemplo, el grueso de la investigación médica está en manos privadas con las consecuencias en términos de salud que todos conocemos: dilapidación de los recursos de salud en las sociedades desarrolladas en gasto farmacológico redundante y de escasa utilidad y altos precios, acompañado de desabastecimiento en las sociedades pobres de medicamentos esenciales por mor de la libertad de mercado.
    Y eso, y esta es tal vez una de las cosas que más nos diferencian y que no procede de un “atavismo tribal” sino de la observación y la reflexión (de que el beneficio propio, si va en detrimento del ajeno, es un arma de doble filo que se vuelve contra nosotros), ese empobrecimiento de unas zonas del mundo, nos afecta directamente en forma de inmigración masiva, de rebrote de enfermedades que estaban casi erradicadas en nuestras sociedades… ¿Sabes que la tuberculosis ha repuntado en los países europeos de la mano de la inmigración con el agravante de ser variedades resistentes a los tratamientos habituales por el mal seguimiento terapéutico que se hizo de la mano de la cooperación desorganizada? Es sólo un apunte….
    A la cabeza de las masas obtusas y enfebrecidas hay un individuo, uno, individual, que las organiza y dirige.

    Un saludo desde el respeto.

    19 09 2007
    Atareq 00:09:33 :

    Irreverente, ¿cómo pretendes que respete tus opiniones, si entre ellas hay descalificaciones explícitas de mis principios? Lo siento, si algo no soy es hipócrita. Pero como me gusta debatir, aquí seguiré hasta que Shora considere que es suficiente y nos cierre el pico, que para algo es su blog.

    Es cierto, los eminentísimos bioéticos hablan mucho de esa palabra inventada. Pero desgraciadamente, desde que comentaste se han reducido los resultados: 471. Ánimo, lo mismo conseguimos que aumenten. Haré lo posible: ¡Google, mira! => beneficiente.

    Te contaré por qué me parece una disciplina absurda. Según la Wikipedia (corrígeme si cometo alguna imprecisión, por favor), la bioética es “el estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias biológicas respecto a los valores y principios morales”. Considero que no es necesaria una disciplina específica para definir las cuestiones éticas y morales, ya que para eso está el Derecho.

    Las consecuencias de no respetar la propiedad privada ni a los individuos son evidentes. ¿Quieres más pruebas que el nazismo o el comunismo? Tienes terrorismos de todos los colores, asesinatos, robos con violencia, etc. Y aplicado a la cuestión del debate, tienes el tráfico ilegal de órganos, que implica, incluso, el secuestro y asesinato de personas inocentes.

    Parece que yo comparto algunos principios de la bioética (no me provoca sarpullido, aclaro). Tú pareces defenderla a capa y espada. ¿Compartes tú esos principios?

    Todas las religiones no son iguales. De hecho, salvo el islam, casi ninguna religión impone sus principios a nadie. Intentan difundir sus creencias, pero no fuerzan a los demás a tenerlas por válidas. Esto sucede únicamente en las teocracias, la mayoría de las cuales son islámicas.

    ¿Un individuo puede someter a un conjunto de individuos? No veo tu “prueba abrumadora”. Normalmente sucede al revés. Es la masa la que oprime al individuo. Te recomiendo la lectura de Bajo las ruedas, de Hermann Hermann Hesse.

    Sin propiedad, la economía carece de sentido, ya que el fruto de tu trabajo no te resulta útil, al no poder asentar tus propiedades. Sin economía, toda sociedad se derrumba. Y por favor, dejemos el asunto de la dilapidación de recursos para otro momento. Se ve que no conoces la sanidad pública, véase el SAS. Eso es el vivo ejemplo del derroche de dinero público, del nepotismo, etc.

    Un saludo.

    19 09 2007
    Shora 11:56:59 :

    Viendo el asunto en el que nos centramos ahora y antes de que me ponga a leer con tranquilidad todos los comentarios para posteriormente responderlos, me permito aligerar un poco el tono y añadirle algo de humor con un poco de sabiduría:

    http://img358.imageshack.us/img358/9365/privadanr5.jpg

    19 09 2007
    Irreverente 22:13:13 :

    Atareq
    El derecho contempla lo que se podría llamar una ética de mínimos, es decir normas de obligado cumplimiento cuya función fundamental es facilitar la convivencia de los individuos. Contempla los principios de “no maleficencia”, es decir, lo que el aforismo médico traduce en “primum non nocere”, es decir, lo primero, no hacer daño y el principio de “equidad o justicia” que hace referencia al reparto de los recursos, siempre limitados entre los potenciales beneficiarios de una prestación.
    Pero hay otros dos principios éticos que podríamos considerar de máximos, de excelencia ética, que son el principio de autonomía (al que ya me he referido y en el que estamos de acuerdo) que es en parte contemplado por la ley que entró en vigor en Mayo de 2003, ley de autonomía del paciente y el de beneficencia, que tanta risa y desprecio te provoca. La ley ha de ser de obligado cumplimiento. La excelencia ética es una opción…

    Respecto a las religiones, todas las religiones teístas, y salvo desconocimiento por mi parte lo son todas excepto el taoísmo y el budismo, incorporan