¿Por qué bostezamos? Parte I

31 03 2006

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Bebé bostezando Bostezamos o vemos bostezar a alguien todos los días, en el metro a primera hora de la mañana, en la soporífera clase de última hora, en la reunión interminable de la tarde, nada más levantarnos… O incluso nos sorprendemos a nosotros mismos bostezando tras ver a alguien que lo estaba haciendo. Y aún con lo rutinario del fenómeno no sabemos casi nada sobre él. Se han realizado algunas investigaciones pero lo único que se ha podido sacar a la luz han sido varias teorías que no acaban de dar una explicación coherente de este singular comportamiento. Y es que, mientras que el bostezo no se convierta en un problema, seguirá siendo investigado como una mera curiosidad. Y las curiosidades, en ciencia y más aún en medicina, suponen más gastos que beneficios económicos. Sencillamente no se ha investigado más de lo que se ha hecho hasta ahora porque no hay interés económico en ello. Es triste, pero es así, muchas de las investigaciones se mueven por dinero.

¿Qué significado y qué utilidad puede tener este fenómeno tan normal y a la vez tan desconocido para nosotros? ¿Por qué es contagioso? No es sólo en la especie humana en la que observamos esta conducta tan peculiar, en muchos animales también lo vemos (ya sean reptiles, aves o mamíferos). Pero vayamos por partes. Antes de preguntarnos por qué bostezamos deberíamos respondernos antes a otra pregunta que nos pasa desapercibida y es en qué consiste el bostezo.

Jaguar bostezando

¿Qué es el bostezo?

Todo comienza con un pequeño estímulo; ya sea por el aburrimiento, el cansancio, durante el despertar o al ver a alguien bostezar. La mayoría de bostezos ocurren al despertar o al acostarse. Pero lo que no todo el mundo sabe es que la hipoxia (la falta de oxígeno en los tejidos del cuerpo) puede desencadenar también un bostezo. Además, se sabe que los fetos de alrededor de 20 semanas de gestación ya bostezan.

Ahora mismo, gran parte de la gente que se encuentre leyendo este artículo bostezará o ya habrá bostezado y, quitando el hecho de que a alguien le pueda parecer aburrido, se deberá al simple hecho de mencionarlo. Yo he bostezado más de 5 veces al escribir el artículo (sin contar los que he hecho a propósito para analizar anatómicamente el fenómeno)…

Tras este estímulo comienza un proceso que tiene componentes voluntarios e involuntarios. Este estímulo produce una respuesta en la formación reticular, en una región inferior del cerebro, que lleva a cabo actividades inconscientes pero que a su vez se halla conectado con otras regiones del cerebro “consciente”. Actúa como un regulador de la sensibilidad y de la contracción muscular voluntaria e involuntaria, de los ciclos de vigilia y sueño, del sistema endocrino… A grandes rasgos, la formación reticular sería nuestro cerebrito inconsciente que regula gran cantidad de procesos sin darnos cuenta pero que a su vez va de la mano del cerebro consciente interrelacionándose entre ellos. Y una de las tareas de las que se encarga la formación reticular es el bostezo.

La formación reticular, junto con otras estructuras neurológicas, responden ante los estímulos anteriormente comentados con un reflejo semi-involuntario. Produce una inspiración profunda en la cual la boca se abre ampliamente, tanto, que la mandíbula baja mucho más de lo normal (¿a quién no le ha crujido alguna vez la mandíbula al bostezar?),la lengua se extiende hacia abajo y la faringe se dilata. Al mismo tiempo los ojos se cierran. Gracias a esa inspiración profunda se produce el paso de un gran volumen de aire hacia los pulmones, hasta llenarlos prácticamente al completo de aire. A los pocos segundos, se produce una espiración rápida para expulsar el aire. Todo este proceso suele durar una media de seis segundos.

En el bostezo intervienen además otras áreas como la corteza cerebral y áreas del cerebelo. Los pulmones deben estar preparados para recibir tal cantidad de aire. Por eso, el diafragma y los músculos abdominales (implicados en la respiración) están relajados mientras ello ocurre. Permiten que los pulmones puedan expandirse tranquilamente. También se sabe que la dopamina y la acetilcolina, entre otros, intervienen en el bostezo al actuar sobre el hipotálamo.

¿Por qué bostezamos?

Una amplia variedad de hipótesis se manejan para contestar a esta pregunta. Sin embargo, ninguna por sí misma aporta una respuesta completa y rotunda. Pasarán años hasta que sepamos con seguridad a qué se debe exactamente. Estas teorías son las más defendidas actualmente:

Teoría 1: Niveles bajos de oxígeno

Esta explicación es la más extendida y es la única que se explica a los estudiantes de medicina para resumir y simplificar el fenómeno (lo que estoy haciendo ahora se le podría llamar una ampliación extracurricular).

Cuando nos encontramos aletargados, aburridos o cansados, respiramos menos profundamente que de forma normal. Usamos un porcentaje pequeño de la capacidad de nuestros pulmones y, por tanto, de los alveolos (similares a sacos de aire). Estos alveolos se colapsan o retraen parcialmente cuando dejan de recibir aire (imaginemos como si fueran globos), lo que conlleva que haya un intercambio menor de oxígeno y dióxido de carbono entre la sangre y los alveolos. A la larga el cuerpo detecta estas pequeñas bajadas de oxígeno y aumentos de dióxido de carbono en sangre y responde con un bostezo. Así se expanden los alveolos, en cuestión de segundos, con una gran bocanada de aire y los niveles de estas moléculas en sangre se vuelven a estabilizar.

Sin embargo, esta teoría tiene una pega. Se detectaron fetos de doce semanas que bostezaban (movimiento de bostezo fetal) y ellos no utilizan los pulmones hasta que nacen. La forma en la que ellos obtienen el oxígeno y expulsa el dióxido de carbono es a través del cordón umbilical.

Este movimiento de bostezo fetal, en el cual la boca se encontraba ampliamente abierta, es bastante diferente a otros que podrían confundirse, como un movimiento rápido de tragar u otro más prolongado, como mantener la boca abierta durante alrededor de dos minutos.

Los que defienden esta teoría dicen que hay demasiadas variaciones en las observaciones cómo para considerarlas auténticos bostezos y que, además, los fetos retraen la lengua en lugar de extenderla, como hacen los adultos.

Teoría 2: Transición biológica del Cuerpo

Esta teoría explicaría el supuesto bostezo fetal ya que le ayudaría a mantener un equilibrio con el líquido amniótico.

En los adultos, el bostezo se produciría en la transición de un estado de alerta a uno de sueño y viceversa. No es raro comprobar como muchos deportistas antes de competiciones importantes o incluso de políticos justo antes de dar conferencias o entrevistas, bostezan. Y ni qué decir tiene lo que ocurre cuando nos vamos quedando aletargados por cualquier actividad carente de interés, el bostezo no tarda en hacer acto de presencia.

La razón de este comportamiento tendría unos orígenes evolutivos. El bostezo sería el resultado de la sincronización de nuestro comportamiento con estos cambios de alerta. Por ejemplo, tras un bostezo podemos incrementar nuestra tensión arterial y nuestra frecuencia cardiaca un 30%. De esta forma, no sólo nosotros conseguiríamos ser más conscientes de nuestro estado de alerta, sino que a su vez podríamos comunicarlo al resto del grupo con un simple gesto. Y, eso, a su vez está relacionado con el carácter contagioso de éste.

Teoría 3: Gesto de Intimidación

De las teorías mencionadas hasta ahora, esta es la menos probable. Al igual que la teoría de transición biológica tendría un significado evolutivo. El bostezo se convertiría en un acto intimidatorio al mostrar los dientes a los individuos que le rodeaban, hace miles de años. El efecto contagioso de este fenómeno vendría a ser una respuesta refleja y vestigial a la intimidación provocada. Si nos pusiéramos en situación el bostezo sería un inconsciente: “Mira qué dientes tengo” mientras que la respuesta a éste con un nuevo bostezo por parte de otro individuo significaría un inconsciente: “Mira qué dientes tengo yo también”.

Esta teoría explicaría por qué determinados animales bostezan, pero en el ser humano sería un mero reflejo vestigial (actualmente nuestros dientes distan mucho de ser intimidantes) o simplemente no tener nada que ver en ese sentido. Es difícil creer que cada vez que bostezamos estemos implícitamente intimidando o retando a los demás.

Continuará…

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La regla de los 5 segundos llega a España

29 03 2006

Una vocecilla en mi interior (llamémosle “Instinto”, por darle algún nombre) ya me avisó que dicho mito llegaría aquí cuando me enteré de la existencia de dicha regla, hará unos meses. Quizás por eso estuve atenta a cualquier referencia que se hiciera de ella. Hasta hace nada ese mito era propio de Estados Unidos, tan suyo como también lo era la comida rápida. Pero en esta época de globalización, económica y cultural, todo se extiende. Y donde se extiende la cultura también lo hace la incultura.

La historia desde luego es irónica. Quién iba a pensar que los inicios del mito en España vendrían dados por el periódico universitario de mayor tirada nacional, en la sección de Ciencia y como un ejemplo de los IG Nobel. Eso sí, todo aderezado de un “sútil” y “leve” error. Total, por cosas parecidas, aún mucha gente sigue pensando que los zurdos vivimos 9 años menos que los diestros o que sólo usamos un 10% del cerebro. Pero profundizemos en la materia, que seguro mucha gente desconocerá la famosa regla “made in USA”.

Básicamente, la regla de los cinco segundos se basa en algo muy simple:

Si se te acaba de caer un trozo de comida y la recoges en un tiempo menor a cinco segundos, ésta no llegará a tener gérmenes y se podrá comer tranquilamente.

Después hay variantes, unos les ponen tres segundos, otros diez y otros quince. Y hay excepciones: La comida pegajosa (por ejemplo, un donut) no sigue la regla porque atraparía con mucha mayor facilidad los gérmenes que cualquier otro tipo de comida.

Esto, que seguro a mucha gente le parecerá ir en contra del sentido común, es algo muy extendido y creído en Estados Unidos. El origen de tal afirmación es desconocido, personalmente a mí me suena a cosas de abuelas, como lo sería aquí que la mayonesa se corta si la prepara una mujer con la regla.

Bueno, pues ahora toca el artículo de marras que he comentado por encima al principio de la entrada. Corresponde al periódico del día 21 de Marzo de la Gaceta Universitaria. Un artículo escrito sobre los IG Nobel que me he tomado la molestia de escanear (click para aumentar y verlo con claridad):

Regla cinco segundos

Si bien es cierto que se hizo una investigación en el 2004 sobre la regla de los cinco segundos y que ésta ganó un IG Nobel en Salud Pública los resultados se han tergiversado completamente. Es impresionante como cada cual lo ha interpretado como le ha dado la gana. Yo ya he terminado por tomarmelo a cachondeo y pensar que esto es como lo del vaso, que los optimistas lo ven medio lleno y los pesimistas medio vacío. El problema es que la ciencia es objetiva y no entiende de visiones subjetivas.

Los resultados del estudio, que fueron realizados por Jillian Clarke, una chica de 16 años de Chicago, recogían lo siguiente:

-En los suelos limpios, cuando la comida era arrojada y recogida en distintos tiempos se comprobó que los niveles de gérmenes eran irrisorios y que se podía volver a comer sin problemas. Eso se cumplía con un tiempo menor o mayor de cinco segundos, apenas existía diferencia entre unos tiempos y otros.

-En suelos que estaban contaminados (con una bacteria llamada E. Coli), tras arrojar la comida y recogerla en menos de cinco segundos se comprobó que la contaminación era extensa y que no era recomendable comérsela. Una vez la comida contactaba con el suelo la contaminación se producía instantáneamente.

De normal, a no ser que los servicios de limpieza sean muy guarros o estén en huelga, los suelos de los edificios suelen estar bastante limpios, por lo que en un principio no supondría un riesgo volver a coger la comida del suelo y comérsela. Pero no es necesario que sea en un tiempo menor a cinco segundos.

Vamos, resumiendo, que la regla está en lo contaminado que está el suelo en donde caiga la comida y no en el tiempo que pase desde que se ha caído hasta que se recoge. Pero en este artículo vemos como todo eso se omite y se insta a comer cumpliendo sólo la regla de los cinco segundos. Cosa que además alienta a un problema de sanidad pública (en cuanto pueda contactaré con el periódico para que conozcan el error, creo que el hecho de que lo pongan por escrito en números posteriores es mucho pedir…)

Y aún después de todo, aún hay gente que afirma que ese estudio valida la regla de los cinco segundos: Ig Nobel Winner Confirms Five-Second Rule

¿En dónde? Porque por más que lo pienso, sólo pueden decir eso los que no hayan leído con detenimiento cómo se hizo el experimento y qué resultados se obtuvieron. La mayoría se ha quedado sólo con la historieta de que no hay problemas en ingerir la comida del suelo en menos de cinco segundos y ha olvidado o no sabe que es porque está limpio la mayoría de veces y no hace falta que sea en ese tiempo específicamente. El problema es que el estudio se centró en los suelos de la Universidad de Illinois y éstos estaban inmaculadamente limpios, por lo que tuvo que contaminar a propósito el suelo para hacer el experimento en suelos contaminados… En fin, un ejemplo más de que dentro de la propia ciencia se divulgan los mitos.

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El Credo Biológico-Sanitario

25 03 2006

Credo biológico

Creo en el DNA todopoderoso, creador de los seres vivos.
Creo en el RNA, su único hijo, que fue concebido por obra
y gracia de la RNA polimerasa.

Nació como transcrito primario, padeció bajo el poder
de nucleasas, metilasas y adenilasas. Fue procesado,
modificado y transportado.
Descendió del citoplasma, a los pocos segundos
fue traducido a proteina.

Ascendió por el retículo endoplasmático
y el aparato de Golgi, y está anclado sobre
la membrana plasmática a la derecha de una proteina G.

Desde ahí ha de controlar la traducción
de señales en células normales y apoptóticas.
Creo en la biología molecular, la terapia génica
y la biotecnología en la secuencia del genoma humano,
la corrección de las mutaciones, la clonación de Dolly
y la vida eterna.

Amén.

Me ha encantado, sencillamente genial. Si tuviera que creer en algún credo me quedaba con éste.

Perdón a los lectores que no entiendan de la materia, comprendo que la mayor parte les resultará incomprensible. Las siguientes entradas serán explicadas y redactadas de forma que cualquier persona no entendida de la materia pueda comprenderlo. Esta entrada va dirigida a aquellos que se encuentran dentro del mundillo de las ciencias biológicas y sanitarias, seguro que a más de uno le arrancará una sonrisa.

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Gemelos y Mellizos II

23 03 2006

Mellizos Continuación de: Gemelos y Mellizos I

Mellizos

A diferencia de los gemelos (que son idénticos genéticamente) los mellizos tienen el mismo parecido genético que el que podrían tener entre sí cualquier pareja de hermanos. Cada uno procedede de la fecundación de un óvulo y un espermatozoide distinto, por tanto, de cigotos diferentes. Por eso, pueden ser de distinto sexo (cosa que no ocurre con los gemelos) y muy distintos en apariencia. El único hecho en común es que la fecundación de ambos se produjo casi simultáneamente (salvo ocasiones muy raras).

En la imagen siguiente vemos cómo ocurre:

Formación mellizos

Se observa la fecundación de cada uno por separado y que no comparten el saco vitelino, de ahí el nombre de gemelos bivitelinos.

Ahora bien, para que este proceso se llegue a dar es necesario un requisito fundamental: Que la madre tenga una ovulación múltiple. Es decir que dentro de un mismo ciclo produzca la liberación de dos o más óvulos susceptibles de ser fecundados. Por tanto, de quién va a depender casi totalmente que se tengan mellizos es de la madre. También dependería (en mucho menor grado) el porcentaje de espermatozoides en el semen, pero dado que de normal éste es suficiente para fecundar a varios óvulos, no sería algo a tenerse en cuenta.

Esta ovulación múltiple puede deberse a varias causas, que se clasifican en hereditarias o adquiridas.

Causas Hereditarias

Está demostrado que hay familias en las que hay un mayor porcentaje de mellizos (como es mi caso) ya que se debe a la herencia de genes que provocan una ovulación múltiple. Un estudio realizado en 1996, demostraba que la influencia de estos genes podria ser sobre la regulación de los folículos (lugar de dónde se producen y liberan los óvulos) o bien sobre los niveles hormonales.

-1.En cuanto a la regulación de los folículos habría dos posibilidades:

-Que se produjera el desarrollo de más folículos ováricos por cada ciclo siendo estos más pequeños.

-Que el proceso de desarrollo y atresia (degeneración) estuviera descompensado debido a una atresia menor.

-2. En lo referente a los niveles hormonales, hay un incremento en los niveles de progesterona.

La conclusión final del estudio fue que las madres que habían tenido mellizos tenían una mayor producción de progesterona por parte de los folículos debido probablemente a un mecanismo independiente de las gonadotrofinas (hormonas que estimulan, en este caso, los ovarios). Dando como resultado una menor degeneración de los folículos que conlleva a su vez un incremento aún mayor de los niveles de progesterona y una ovulación mayor.

Aquí el estudio completo para quién tenga más curiosidad: The Control of Ovulation in Mothers of Dizygotic Twins

La forma en la que se hereda esta característica de ovulación múltiple es de la madre o del padre a la hija.

Por ejemplo, si la madre de una chica ha tenido mellizos anteriormente, ésta tiene el doble de probabilidades de tener mellizos. Lo mismo ocurre si la chica es sobrina o hermana de alguien que ha tenido mellizos.

Por otro lado, si el padre es mellizo o proviene de una familia de mellizos también puede transmitir el gen a su hija o a un hijo que pueda, a su vez, transmitir el gen a su futura hija. Pero nunca, tendrá ninguna repercusión en si este gen lo hereda un hombre y éste es padre (obviamente los hombres no ovulan).

Por tanto, la creencia de que los mellizos van por saltos de generaciones es falsa. Sólo se podría dar si por casualidad fuera un hombre mellizo que adquiriera el gen y lo transmitiera a su hija y ésta tuviera mellizos.

Vamos, yo tengo casi todas las papeletas para tener posibles mellizos: En mi familia hay varios casos de mellizos, mi madre tuvo mellizos y yo soy melliza. No me acaba de agradar la idea, será muy bonito y todo eso pero siendo una futura mujer trabajadora sería algo díficil de llevar…

Causas Adquiridas

-1. Un estudio publicado en la American College of Obstetrics and Gynecology relaciona el aumento de embarazos de mellizos con el aumento de las tasas de obesidad. La investigación encontró que las mujeres con un Índice de Masa Corporal (IMC) de 30 o superior (es decir con sobrepeso u obesidad moderada) tienen una mayor probabilidad de tener mellizos.

De ahí que en Estados Unidos haya habido un incremento del 65% de mellizos entre 1980 al 2002. Va relacionado en cierta forma con las tasas de obesidad del país.

También hay cierta influencia de la altura de la madre (a más altura mayor probabilidad de tener mellizos), pero no es algo tan significativo como el peso.

-2. Edad Avanzada de la Madre. Las mujeres con una edad avanzada tienen una mayor probabilidad de tener mellizos que las madres jóvenes. Se cree que es debido a que en la última recta final del periodo fértil de la mujer (antes de la menopausia) la ovulación se acelera. El 70% de mujeres por encima de 45 años tienen mellizos.

-3. Haber tenido anteriormente mellizos

No se sabe por qué pero el haber tenido mellizos anteriormente hace que las probabilidades de tener mellizos se dupliquen. Si además la causa de haber tenido mellizos anteriormente es hereditaria, la madre tiene un el cuadruple de posibilidades de tener mellizos.

-4. Ser de la tribu Yoruba (de Nigeria) o al menos comer lo que la madre de esta tribu suele comer.

No se sabe bien por qué, pero un estudio concretó que la dieta de la madre era la causa. En ésta hay un consumo importante de un tipo de patata dulce. La piel de ésta podría contener una sustancia que provocara hiperovulación.

¡En esta tribu el 45% de nacimientos son de mellizos! De ahí que en esa cultura el tema de los mellizos tenga una especial importancia, sobre todo religiosa.

En cuanto a otras etnias, de mayor a menor porcentaje de mellizos: Negros, caucasianos, hispanos y asiáticos.

-5. Embarazo mediante reproducción asistida o in Vitro.

En la reproducción asistida se produce una estimulación de la ovulación mediante fármacos. Por tanto, hay mayores posibilidades de tener mellizos.

En las técnicas de fecundación in vitro se implantan en la madre de dos a tres embriones según el país. Esto se hace porque hay muchas posibilidades de que si se implanta un único embrión éste no se desarrolle. Así se aumentan las probabilidades de éxito y como resultado es muy frecuente tener mellizos o incluso trillizos. Además, también hay un aumento de que se produzcan gemelos a partir de uno de esos embriones (no se sabe por qué).

-6. Quedarse embarazada habiendo tomado anticonceptivos. Normalmente estos anticonceptivos suelen ser un 99´9% efectivos. Pero en ese 0´01% no efectivo pueden darse embarazos de mellizos y también de gemelos (que a la madre le hará una gracia que no veas). También sucede cuando no se usa adecuadamente. En otros tratamientos hormonales que provoquen hiperovulación, se incrementan también las probabilidades de melllizos.

De entre todas estas causas adquiridas, el aumento de la obesidad en la población, el uso de técnicas de fecundación asistida e in vitro y la edad avanzada de la madre han sido los principales causantes de que actualmente la población de mellizos se incremente más y más.

A día de hoy, en Estados Unidos uno de cada 50 embarazos son de mellizos. Y este porcentaje va en aumento…

Rarezas relacionadas con los Mellizos

Es muy muuy raro, pero puede ocurrir: Que los dos óvulos sean fecundados en situaciones diferentes con dos o más actos sexuales, dentro de un mismo ciclo menstrual (superfecundación) o, aún más raro, tardíamente durante el embarazo (superfetación). Esto puede llevar a tener mellizos con diferentes padres (cuando hay cuernos de por medio, claro). Un estudio realizado en 1992 estima que la frecuencia de superfecundación por dos padres distintos entre los mellizos es de un 2´4%.

Aquí otro curioso estudio que demuestra la existencia de doble paternidad en mellizos:

Indisputable double paternity in dizygous twins

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Poder Felino: Los gatos paracaidistas

22 03 2006

Me encantan los gatos, después de los perros, son los animales de compañía que prefiero. Son orgullosos, independientes y ágiles, muy ágiles. Y si no que se lo digan a la dueña de este gato que después de estar 8 días encaramado a un árbol, cae a una altura de 24.3 metros aproximadamente, dice “Miau” (que no hace falta saber mucho de gatos para pensar que vendría a ser en esa situación un “Ay”) y sale corriendo tan pancho.

Aquí el video donde aparece y que demuestra la facilidad que tienen los gatos para caer de pie siempre que haya una distancia mínima para darse la vuelta:

Gato aterrizando

Al fenómeno de los gatos paracaidistas también se le llama el fenómeno del gato volador (sí, algunos conocerán este último término de una rallante canción que repetía una y otra y otra vez: “El Gato Voladooor”…). Se denomina así a un gato que ha caído desde una altura superior a siete metros. Gracias al increíble sentido de equilibrio del gato, es capaz de darse la vuelta y entonces se encoge con las patas estiradas para amortiguar todo lo posible la caída. Aunque este mecanismo no es infalible y aún así pueden sufrir diversas fracturas, heridas o incluso la muerte.

Aquí veríamos un gato “paracaidista” en acción (nótese como se da la vuelta, estira las patas y encoge el resto del cuerpo):

Gato cayendo

Sucede también algo paradójico y es que hay más posibilidades de que un gato salga peor parado de una caída de un primer piso que de un segundo o un tercero. Esto se debe a que el tiempo para reaccionar es menor y también para adoptar la postura de amortiguación comentada anteriormente. Por esa misma razón no hay una relación directa entre la altura de la caída y el daño sufrido tras ésta. Además, momentos antes de tocar el suelo el gato se estira para aumentar al máximo su superficie y con ello el rozamiento con el aire (forma similar a un paracaidas) y se frena poco a poco la caída.

Incluso existe un teorema del gato paracaidista para dar un ejemplo de la teoría de Gauge. Los matemáticos y físicos quizás lo disfruten pero para mí eso es como leer chino mandarín.

El caso es que el mecanismo exacto por el cual el gato conseguía salir ileso de este tipo de caídas era desconocido hasta 1894. Recojo aquí la anécdota que resulta muy interesante traducido de un pasaje del libro “Weird Experiments” (Una lástima que el libro sólo esté de momento en alemán…)

“En 1894, la Academia de Ciencia de Paris solicitó “una explicación física de cómo el gato es capaz de aterrizar de pie después de caer de gran altura”. Para los que no era científicos, la respuesta era fácil: Simplemente los gatos poseen una gran habilidad para moverse ellos mismos en el aire que pueden situar las patas debajo para el aterrizaje. Pero la gente más metida en materia sospechaba que debía haber alguna explicación física compleja relacionada con ello.

El problema consistía en que un gato que se está cayendo no tiene nada desde donde empujarse. Cada vuelta que da con sus cuartos delanteros provoca que los traseros giraran en la diracción contraria. Medio giro en el sentido de las agujas del reloj por delante consistía en medio giro en contra del sentido de las agujas del reloj por detrás. Teóricamente, el gato debería caer completamente torcido y, obviamente, ese no es el caso.

Al principio, los investigadores asumieron que el gato utilizaba las manos de los investigadores para coger impulso y realizar el giro (el experimento era cutre cutre y se hacía tirando a los gatos directamente con las manos). Pero incluso atando las patas individualmente con cuerdas para evitar que fueran empujados antes de caer no evitó que terminaran cayendo a cuatro patas.

El misterio fue resuelto finalmente por un médico francés: Étienne Jules Marey. Marey inventó gran cantidad de dispositivos mecánicos, incluyendo una grabador cinematográfico (los hermanos Lumiere lo inventaron poco antes) que podía captuar la imagen de un gato cayendo a 60 imágenes por segundo. En la demostración de la película, algunos físicos aún dudaban de que la rotación fuera posible sin que el gato se empujara a través de algo. Pero un físico lo miró con más cuidado y se dió cuenta del truco del gato.

El movimiento ocurre en dos fases:

Primero, el gato gira sus cuartos delanteros hacia el suelo y entonces (en la misma dirección) los cuartos traseros. El cambio de posición de las patas entre las dos fases permite a la zona delantera y trasera del gato repelerse la una a la otra El gato usa el mismo principio que el de un patinador de hielo haciendo una pirueta: Encogiendo los brazos para girar más rápido y extendiéndolos para girar más lentamente. El gato hace ambos movimientos simultáneamente: Encoge los cuartos delanteros y estira los cuartos traseros. De esta forma es capaz de dar rápidamente medio giro de sus patas delanteras hacia el suelo, mientras que las traseras terminan girándose sólo un poco en la dirección contraria debido a la resistencia creada por la extensión de las patas traseras. Para situar adecuadamente estas patas traseras, el gato invierte el procedimiento. Extendiendo las patas delanteras y encogiendo las traseras.

Pronto, las grabaciones de Marey marcaron un inicio en la filmación de animales mientras caían. Se tiraban perros, conejos, monos y, en un estudio, un “pequeño conejillo de indias gordo”, el cual, sorprendentemente, giraba su vientre 180 grados, para asombro de los investigadores.

En 1960, un investigador reunió 70 años de investigación sobre los gatos paracaidistas: “Como se puede ver, la forma en la que los gatos se dan la vuelta plantea muchos problemas interesantes, aunque la solución no sea de gran importancia práctica (excepto para los gatos).”

En fin, parece que las primeras investigaciones con gatos cayendo eran poco más serias que este pseudoexperimento (en donde no hay tiempo para que los gatos se den la vuelta), aún así tiene su encanto (mientras caigan en blandito):

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