La fiebre: incomprendida, con mala fama y rodeada de mitos

Colaboración con el Cuaderno de Cultura Científica.

Termómetro
Foto: Matteo Fusco / Unsplash

El cuerpo humano es un sistema biológico extremadamente complejo con multitud de mecanismos de defensa que cumplen un objetivo principal: mantenernos con vida. Sin embargo, no todas las reacciones fisiológicas que suceden en nuestro organismo reciben la comprensión que merecen. La fiebre, por ejemplo, destaca por su mala reputación en casi todo el mundo y por estar acompañada de numerosos mitos que llevan a prácticas sanitarias erróneas para combatirla.

Son los padres, especialmente aquellos primerizos, los que más aterrorizados suelen estar con la fiebre si esta se presenta en sus retoños porque la perciben como un riesgo para su vida. Con la idea de mantenerla a raya, muchos progenitores administran a sus hijos medicamentos antitérmicos, que no están precisamente libres de efectos adversos. De hecho, una reciente encuesta nacional realizada en Estados Unidos muestra que uno de cada tres padres dan a sus hijos, de forma injustificada, fármacos para mitigar la fiebre. Este fenómeno no es aislado. En otros muchos países, entre ellos España, los padres también demandan con mucha frecuencia a los pediatras o a los farmacéuticos tratamientos para la fiebre, alentados por un miedo irracional a esta.

En prácticamente casi todos los casos, la fiebre es una reacción natural de defensa frente a infecciones (con frecuencia, provocadas por virus y bacterias). La elevación de la temperatura corporal se produce de forma precisa gracias al termostato del cuerpo (el hipotálamo) y su fin es dar ventaja al sistema inmunitario a la hora de destruir los agentes patógenos y dificultar la proliferación de estos últimos. En otras palabras, la fiebre es un aliado, no un enemigo. Por supuesto, tener fiebre no es un proceso agradable, puede generar malestar general y debilidad. Se trata de un precio a pagar por acortar el proceso infeccioso y tener más opciones frente al microorganismo invasor.

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