¿Por qué el bostezo es contagioso?

Gato Bostezando

Continuación de: ¿Por qué bostezamos? Parte I

En la primera parte exponía lo que actualmente se sabe sobre el bostezo, cómo se produce y qué causas podrían provocar que éste se diera. Aún queda mucho por saber, pero los misterios no terminan ahí, el carácter contagioso del fenómeno es algo aún más enigmático. El bostezo es algo que se da en gran cantidad de animales, desde peces hasta mamíferos. Sin embargo, sólo se produce el contagio del bostezo única y exclusivamente en el ser humano y en chimpancés. ¿Por qué sólo esas dos especies desarrollan esa característica extra? ¿Podría significar eso que le hemos aportado un significado interpersonal sin darnos cuenta? ¿O acaso éste estuvo presente desde el principio y ha permanecido junto a nosotros como un mero reflejo vestigial? Creo que la mejor forma de acercarnos a responder a esas preguntas es dando un repaso a las teorías que podrían explicar éste carácter contagioso y, a su vez, conocer más de cerca el papel que desempeña el bostezo en otros animales. Básicamente, comprender mejor el fenómeno al contrastarlo entre especies y poder distinguir su posible significado social del puramente biológico.

¿Por qué el bostezo es contagioso?

Gran parte de los lectores lo comprobaron al leer la anterior entrada sobre el tema. Al ver las fotografías del bebé o del leopardo bostezando, terminaron ellos haciendo lo mismo. Y si alguien se había resistido a ello, algún otro terminó por hacerlo durante la lectura del artículo. Ahora bien, tampoco es algo infalible, también hubo personas que no sintieron el impulso de bostezar.

Estudios realizados en personas comprobaron que alrededor de un 50% de ellas terminaban bostezando tras ver videos de otras personas que también bostezaban o sólo por el hecho de oír a alguien hablar sobre el bostezo. Y eso no termina ahí, leer o pensar en bostezos también lo desencadena. Incluso los ciegos, cuando oían bostezar a alguien en grabaciones, también lo hacían. Todo ello indica que el contagio es algo que se produce en todas las personas en algún momento. Pero, ¿desde cuándo exactamente?

Hace tres años, dos psicólogos realizaron un curioso experimento sobre niños cuya edad iba desde los 2 a los 11 años. En sí, el planteamiento era muy sencillo. A los niños se les hacía dos pruebas básicas:

-Se les ponían videos de gente que aparecía bostezando.

-Se les alentaba a leer o escuchar una historia sobre los bostezos.

Después todo era cuestión de observar atentamente a los chavales y ver cuales llegaban a bostezar y cuales no. Los resultados fueron, cuanto menos, sorprendentes: Los videos de bostezos no provocaban nada en niños con menos de 5 años, y las lecturas o escuchas de historias sobre bostezos tampoco desencadenaban nada en niños con menos de 6 años. Conforme la edad del niño aumentaba, las probabilidades de reaccionar con un bostezo eran mayores. (Cualquiera que desee corroborar los resultados y tenga algún niño pequeño a su cuidado puede comprobarlo fácilmente, imite un bostezo lo más disimulada y espontáneamente que pueda y observe la reacción.)

Mapache Bostezando

Si el bostezo espontáneo aparece desde el embrión de 12 semanas y sólo el bostezo por contagio aparece a partir de los 5 años, debe haber un papel social además del biológico. La pregunta del millón es: ¿Qué papel social desempeña exactamente? Esta pregunta va irremediablemente ligada a la causa del carácter contagioso del bostezo. Si supiéramos la causa podríamos conocer el papel social y viceversa, si conociéramos el papel social podríamos deducir la causa.

Actualmente hay cuatro teorías que intentan esclarecer esta causa. Pero, como veremos a continuación, alguna se contradice con los hechos comentados anteriormente. Pasemos, pues, a explicarlas:

1-Teoría Fisiológica (Basada en la Teoría de los Niveles de Oxígeno comentada en la primera parte)

Según esta teoría, como el bostezo se produce por una disminución de la concentración de oxígeno y el aumento de dióxido de carbono en sangre, sería lógico pensar que si hay una gran cantidad de personas reunidas en una sala y alguna empieza a bostezar (debido a una alteración de los gases) habrá más gente que bostece por encontrarse en las mismas condiciones. Es decir, si una persona bosteza porque la sala tiene unos niveles de oxígeno ligeramente inferiores, es normal que las personas que se encuentren allí también bostecen.

Sin embargo, esta teoría es fácilmente refutable:

Primero, porque se realizó un experimento con personas en salas en las que los niveles de oxígeno se aumentaban más de lo normal. El resultado: La frecuencia de los bostezos no variaba con respecto a salas en los que los niveles de oxígeno eran normales o inferiores.

Segundo, no explicaría por qué en niños con menos de 5 años, independientemente del lugar, nunca se contagian con los bostezos. Si la causa fuera el oxígeno, ellos también se verían afectados y bostezarían.

Tercero, no explica por qué los videos, las lecturas, las escuchas sobre bostezos provocan un contagio de éstos en gente con una edad superior a seis años.

Así que creo que esta teoría podemos dejarla como descartada en cuanto al papel contagioso (que no tiene por qué ir en contra de una causa biológica del bostezo, en un principio).

2-Teoría del Aburrimiento (Relacionada con la teoría de la Transición Biológica del Cuerpo descartando su papel social)

Si un grupo de personas se encuentra ante una misma situación aburrida, es normal que varios individuos terminen bostezando. Puesto que es el cambio en el estado de alerta lo que provoca el bostezo, si varios individuos cambian a un estado de menor atención no tardarán en aparecer varios bostezos en el grupo.

Esta teoría es más probable que la anterior. Explicaría por qué en algunas situaciones la gente comienza bostezar frecuentemente sin ni siquiera haber visto a otras personas hacerlo. Pero, al igual que la teoría anterior, no explica por qué se contagia en fotos, videos, lecturas o escuchas de bostezos.

3-Teoría Intimidatoria (Relacionada con la teoría del Gesto de Intimidación)

El bostezo fue en sus inicios un signo de comunicación con un sentido intimidatorio y territorial. Con el paso de miles de años y que nuestros dientes fueran haciéndose cada vez menos «intimidantes» fueron perdiendo este sentido y han quedado como un mero reflejo vestigial al igual que cuando se nos eriza la piel en situaciones de furia o miedo.

Esta teoría explicaría entonces por qué se contagia el bostezo por cualquier medio audiovisual pero no daría una explicación convincente a por qué entonces el bostezo se produce sobre todo en las horas cercanas a acostarse o despertarse. Si fuera un gesto intimidatorio no tendría sentido que se produjera en esas situaciones. En cambio, los bostezos que se producen en babuinos sí tienen un sentido intimidatorio y se dan sobre todo en los machos antes de una pelea. Ellos, además, tienen unos colmillos lo suficientemente desarrollados como para ser bastante intimidatorios:

Babuino Bostezando

Tan sólo podría ser plausible si este gesto intimidatorio estuviera relacionado con un gesto del estado de alerta del individuo.

4-Teoría de la Mente (Evolucionaria) (Relacionada con la teoría de la Transición Biológica del Cuerpo junto su papel social)

La más fiable y que explica todos los datos mencionados anteriormente. Pero para que esta teoría se posicione como la única y definitiva se tienen que realizar aún más estudios que la refuercen.

Cuando la persona pasa del aburrimiento a un estado de alerta o viceversa, lo comunica inconscientemente a través de un bostezo para que los de alrededor se den por enterados y puedan actuar en consecuencia con otro bostezo. Hace miles de años este signo podría haber tenido una gran importancia a la hora de coordinar las horas de sueño o de despertar en el grupo. Por tanto, se trataría de un acto de comunicación con un papel social importante. Esto explicaría por qué en niños con menos de cinco años no se contagian con los bostezos pero sí que bostezan por sí mismos. Ellos pasan, al igual que los adultos, por estados diferentes de alerta pero, la gran diferencia es que aún no han aprendido ni asimilado inconscientemente el significado comunicativo que posee el bostezo. No han desarrollado la empatía suficiente ni tampoco son conscientes de sí mismos (un niño con menos de dos años no se reconoce en el espejo).

Esta teoría explicaría además por qué se produce una mayor frecuencia de bostezos en personas más conscientes de sí mismas y que desarrollan una mayor empatía hacia los demás. Y, también explicaría por qué sólo los humanos y los chimpancés desarrollan el bostezo contagioso. Son dos especies que han desarrollado una complejidad social superior al resto de especies, con una empatía y una consciencia de sí mismo. (Aún tengo que asegurarme de si hay estudios de bostezos en delfines, porque quizás en ellos también puede producirse…). Aquí hay un video de un estudio que se realizó en chimpancés y dónde se puede ver claramente como ellos también se contagian por los bostezos. Mientras que en humanos el porcentaje de contagio de bostezos es alrededor del 50%, en chimpancés es del 33%.

 

Además, esta teoría aportaría sentido a por qué en personas esquizofrénicas o con autismo (dónde hay una merma de la capacidad de comunicación y empatía) el bostezo por contagio está prácticamente anulado. También abarcaríamos con esta teoría la del aburrimiento. Y por qué se producen los bostezos sobre todo a la hora de acostarse y despertarse.

Personalmente y, sin lugar a dudas, me quedo con esta última teoría. Es, con diferencia, la que mejor explica todo y no tiene, hasta ahora, ningún dato que la contradiga.

Evidentemente hay muchas más teorías, pero están poco desarrolladas y son menos probables que las tres primeras.

Continuará…

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¿Cuál sería tu carrera?

What is your Perfect Major?

Test sobre cuál sería la carrera que más se ajustaría a ti. No es que sea precisamente una maravilla de test pero te ayuda a hacerte una idea. Para los que ya estamos en plena carrera, ya la han terminado o no quieren hacer ninguna les servirá como mera curiosidad. Para los que se estén proponiendo hacer una, les servirá para orientarse, aunque no mucho. Y para los que no llegaron a cumplir su vocación, porque no pudieron, les servirá para frustrarse un poco, dicho sea de paso.

You scored as Biology. You should be a Biology major! You are passionate about the sciences, and you enjoy studying cell growth and evolutionary concepts which enable living organisms to survive. Pursue that!

Biology 100%

Psychology 100%

Philosophy 92%

Mathematics 83%

Engineering 75%

Anthropology 75%

Chemistry 67%

English 67%

Sociology 67%

Linguistics 58%

Journalism 50%

Theater 25%

Art 8%

Dance 8%

Bueno, teniendo en cuenta que medicina no sale, si mezclamos psicología y biología, en los que ambas tengo un 100%, más o menos concuerda.

Vía: Evolucionarios

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Trabajo de parto

En un recóndito paritorio de un remoto hospital:

Matrona: ¡Empuje, empuje! ¡Que enseguida viene!
Parturienta: ¡Argh, arghh!
Matrona: ¡Vamos, mujer! ¡Que en nada ya está aquí! ¡Esfuércese, que con razón a esto se le llama «Trabajo de Parto»!
Parturienta: Ni que lo diga, estoy trabajando más que en toda mi vida. Ayy…

Mientras tanto, en los pensamientos de una estudiante en prácticas (servidora):

¿Sabrán la matrona y la parturienta que empujar no acelera casi el parto? Lo digo… no lo digo… lo digo… no lo digo…lo digo…
Matrona: ¡¡¡Empuje!!!
Parturienta: ¡¡¡¡¡ARGHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!
.
.
.
Pensamientos de estudiante: Mejor me callo…

En fin, una guardia completa. A destacar: Cesárea, parto natural y embarazo de mellizos.

*: El estudio afirma que, de media, se acelera 13 minutos (de 59 a 46 minutos) en primíparas y sin epidural. Sin embargo, el empuje extra puede ir acompañado de problemas en el periné y en la vejiga. Los obstetras del estudio recomiendan dejar, en la mayoría de los casos, el ritmo de los empujes a la parturienta.

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La mayor explosión nuclear subterránea y el surgimiento de Green Peace

A quienes les impactaron el video de la Bomba Nuclear bajo el Agua, que esperen a ver éste. Las imágenes hablan por sí solas.

El video corresponde a la operación Cannikin que tuvo lugar en la isla Amchitka (Alaska) en 1971. La bomba tenía una potencia de 5 megatones (385 veces más potente que la bomba de Hiroshima) y fue detonada a una profundidad de 1500 metros. El sismógrafo registró movimientos sísmicos de 6´8 en la escala de Richter. Se produjeron 1000 temblores en los siguientes treinta días. La explosión levantó el terreno 7 metros y medio y tras el experimento éste quedó levantado 1 metro y medio de como estaba anteriormente. Fue la bomba nuclear subterránea más potente que ha sido detonada. (La más potente, independientemente del lugar de la explosión, fue la bomba Tsar con una potencia de 100 megatones.)

Fue este evento precisamente el que dió lugar al nacimiento de Green Peace. La isla Amchitka era un lugar de gran importancia ecológica y los ecologistas de Estados Unidos y Canadá se organizaron para tratar de evitar a toda costa que estas pruebas se llevaran a cabo.

Pero no lo lograron. La prueba, como podemos ver en el video, se llevó a cabo. La isla quedó hecha una mierda junto con toda su flora y fauna, decenas de habitantes murieron de cáncer y el gobierno trató de ocultar todo lo que pudo las consecuencias del desastre.

Esa prueba tuvo lugar en 1971, tres años después del Tratado de No Proliferación Nuclear

Y me pregunto yo… ¿a qué país puede interesarle hacer pruebas nucleares si no las desarrolla ni las produce?

¿Simple curiosidad de los efectos físicos que producen?

Va a ser que no…

Para quien quiera saber más a fondo qué ocurrió en esta isla de Canadá, le recomiendo este artículo en inglés:

The legacy of America’s largest nuclear test

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¿Por qué bostezamos?

Bebé bostezando
Bostezamos o vemos bostezar a alguien todos los días, en el metro a primera hora de la mañana, en la soporífera clase de última hora, en la reunión interminable de la tarde, nada más levantarnos… O incluso nos sorprendemos a nosotros mismos bostezando tras ver a alguien que lo estaba haciendo. Y aún con lo rutinario del fenómeno no sabemos casi nada sobre él.

Se han realizado algunas investigaciones pero lo único que se ha podido sacar a la luz han sido varias teorías que no acaban de dar una explicación coherente de este singular comportamiento. Y es que, mientras que el bostezo no se convierta en un problema, seguirá siendo investigado como una mera curiosidad. Y las curiosidades, en ciencia y más aún en medicina, suponen más gastos que beneficios económicos. Sencillamente no se ha investigado más de lo que se ha hecho hasta ahora porque no hay interés económico en ello. Es triste, pero es así, muchas de las investigaciones se mueven por dinero.

¿Qué significado y qué utilidad puede tener este fenómeno tan normal y a la vez tan desconocido para nosotros? ¿Por qué es contagioso? No es sólo en la especie humana en la que observamos esta conducta tan peculiar, en muchos animales también lo vemos (ya sean reptiles, aves o mamíferos). Pero vayamos por partes. Antes de preguntarnos por qué bostezamos deberíamos respondernos antes a otra pregunta que nos pasa desapercibida y es en qué consiste el bostezo.

Jaguar bostezando

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La regla de los 5 segundos llega a España

Una vocecilla en mi interior (llamémosle «Instinto», por darle algún nombre) ya me avisó que dicho mito llegaría aquí cuando me enteré de la existencia de dicha regla, hará unos meses. Quizás por eso estuve atenta a cualquier referencia que se hiciera de ella. Hasta hace nada ese mito era propio de Estados Unidos, tan suyo como también lo era la comida rápida. Pero en esta época de globalización, económica y cultural, todo se extiende. Y donde se extiende la cultura también lo hace la incultura.

La historia desde luego es irónica. Quién iba a pensar que los inicios del mito en España vendrían dados por el periódico universitario de mayor tirada nacional, en la sección de Ciencia y como un ejemplo de los Ig Nobel. Eso sí, todo aderezado de un «sutil» y «leve» error. Total, por cosas parecidas, aún mucha gente sigue pensando que los zurdos vivimos 9 años menos que los diestros o que sólo usamos un 10% del cerebro. Pero profundicemos en la materia, que seguro mucha gente desconocerá la famosa regla «made in USA».

Básicamente, la regla de los cinco segundos se basa en algo muy simple:

Si se te acaba de caer un trozo de comida y la recoges en un tiempo menor a cinco segundos, ésta no llegará a tener gérmenes y se podrá comer tranquilamente.

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