Llevando la ecografía en embarazadas a una nueva dimensión
Shora | 22 Diciembre, 2007 | 1:38 pmUn lector llamado Carlos me ha puesto al corriente de este nuevo invento:
Parece ciencia ficción, pero no lo es. Los de Philips han desarrollado un sistema de ecografía que deja por los suelos en cuestión de resolución a los que se encuentran actualmente en funcionamiento. Ya sean en dos dimensiones (los más típicos y que todos podemos ver en cualquier hospital e incluso algunos centros de salud) , en tres dimensiones donde el bebé puede verse tridimensionalmente (sólo en algunos hospitales y centros privados) o incluso en los recientes de cuatro dimensiones, en los que se puede ver en tiempo real y tridimensionalmente al bebé.
El producto, como todos, tienen sus contras. Lo primero es que debe costar un ojo de la cara y parte del otro y pocos centros podrán tener un presupuesto lo suficientemente holgado como para asumirlo, al menos de momento. El otro es que está diseñado sobre todo para los padres, no para los médicos, al reflejar una imagen del embrión/feto externamente y no de los órganos internos por lo que no supondrá nunca una sustitución de los actuales sistemas de ecografía en dos dimensiones para la detección de enfermedades. Aunque esto puede ser también muy útil para detectar malformaciones o síndromes que se manifiesten externamente o también para evaluar el crecimiento de éste a lo largo del tiempo. Por ejemplo, muchos obstetras saben lo difícil que es detectar un Síndrome de Down a través de ecografías (aún guiándose también por otros parámetros), siempre barajan posibilidades pero nunca se puede estar 100% seguros y a veces ocurre que se dan cuenta que el bebé posee el síndrome justo, tras el nacimiento, al observar la cara propia de este síndrome.
Es, en definitiva, un producto más enfocado a la información de los padres que la de los médicos. Pero si a toda pareja que va a tener un niño se le cae la baba cuando ven por primera vez a su churumbel con una ecografía normal (en las que pueden distinguir poca cosa), con unas imágenes como las que han visto en el vídeo junto con sonidos y con un registro portátil ya ni les cuento, clientes no van a faltar.
Actualización: Más información en Philips.
P.D.: Precisamente son estos productos innovadores y asombrosos los que se merecen publicidad sin ningún tipo de “soborno” por mi parte.
Hay una serie de premisas éticas que siempre he tenido en cuenta a la hora de escribir por aquí sobre medicina. Una de ellas ha sido la de no tratar nunca de anunciar o diagnosticar enfermedades en aquellos famosos que no lo han hecho nunca público pero que, por estar entre círculos médicos, termino sabiendo. Eso del secreto del paciente está muy bien, pero cuando eres famoso y vas por la seguridad social, es muy probable que al final todo el servicio termine sabiendo por qué has acudido (esto ocurre también en menor medida en las privadas). Y a los días siguientes ya lo sabe casi todo el hospital y las facultades de medicina colindantes. Somos un país de marujas, lo queramos o no. En otros países se echarían las manos de la cabeza ante cosas así. Seguro que casi todos (por no decir todos) los estudiantes de medicina que me leen saben un ejemplo muy típico de síndrome de Morris que se suele poner en todas las clases de ginecología en donde se trata este síndrome.

Cada vez veo menos la tele, pero la sigo viendo, lo confieso. Aquellos que me conocen saben que la pongo sólo para comer y cenar aprovechando así que veo los Simpsons y los posteriores Informativos, para desinformarme un poco de como va el mundo hoy. Pero, ni en una franja tan minúscula de visión televisiva, me ahorro los tremendamente engañosos anuncios de vitaminas, con el Supradyn como su máximo exponente y que aprovechan estas fechas para buitrear por ser de “estrés y agotamiento físico”.
Leyendo 



Suscripción RSS



Últimos comentarios