¿Por qué la mayoría de tratamientos “prometedores” se quedan en nada?
Shora | 8 Febrero, 2010 | 10:59 pmDía sí y día también, escuchamos, leemos u observamos en prácticamente cualquier medio de comunicación las bondades de un nuevo fármaco u otro tipo de tratamiento en investigación que promete curar enfermedades incurables o difícilmente curables. Algunos llegan más lejos y no se cortan en decir que será una cura definitiva frente a la enfermedad “X”. Mientras la esperanza de miles o millones de enfermos está en vilo, pasan los años y ya nunca más se vuelve a saber qué fue de ese tratamiento prometedor. ¿Por qué?
Hoy vamos a conocer la cruda realidad que se encuentra tras el desarrollo de fármacos y que, en la mayoría de casos, también puede aplicarse a tratamientos no farmacológicos. Esa cruda realidad que muchos no conocen ni ven porque los medios de comunicación los tienen embelesados constantemente con fármacos prometedores como si fueran algo a la orden del día. Para comenzar, tenemos que tener muy claro que el descubrimiento y desarrollo de nuevos fármacos es un proceso enormemente costoso, muy muy lento y, en la mayoría de las ocasiones, lleno de dificultades y fracasos. A rasgos generales, el descubrimiento y desarrollo de nuevos fármacos tiene los siguientes osbtáculos:
El coste que supone desarrollar un fármaco, desde su descubrimiento hasta su comercialización, es de miles de millones de euros. Esto cierra las puertas a gran cantidad de empresas que no se pueden permitir pagar un dineral así para su desarrollo, aunque pueden recurrir a las grandes farmacéuticas para llegar un trato y desarrollar conjuntamente un fármaco.
De media, desde que se descubre un posible principio activo interesante hasta que se desarrolla el fármaco y se comercializa pasan 15 años. El proceso es sumamente lento, tanto por el tiempo necesario de desarrollo como los pasos necesarios para asegurarse de la seguridad del fármaco. El gran inconveniente es que en ese tramo de tiempo una gran cantidad de personas no habrá podido beneficiarse de su uso y, según si padecen determinadas enfermedades, estarán muertas cuando la comercialización llegue.
El proceso de descubrimiento y desarrollo de fármacos es una tarea terriblemente difícil e ineficiente. Por lo general, el arduo y largo camino es así (click para ampliar):

Desde hace pocos años, las empresas especializadas en 






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